A la inauguración de la exposición acudió el ministro de Cultura José Guirao (a la derecha)
A la inauguración de la exposición acudió el ministro de Cultura José Guirao (a la derecha) - EFE
Teatro

Las máquinas que posibilitaron el Siglo de Oro

La iglesia de San Agustín, en Almagro, acoge una muestra sobre lo que había detrás de la escena en el teatro del Barroco

ALMAGROActualizado:

El teatro del Barroco fue lo que fue, el Siglo de Oro español, entre otras cosas porque para detrás de la escena se idearon unas máquinas que hacían posible lo imposible, con efectos muy adelantados a su tiempo. Con motivo del XLI del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, una exposición en la iglesia de San Agustín muestra más de 30 máquinas e ingenios teatrales de aquella época.

«El arte de crear ilusiones: sonido, luz e ingeniería en el teatro Barroco» es un trabajo de Miguel Ángel Coso y Juan Sanz, «los mejores conocedores de la ingeniería barroca y que han dedicado una parte muy importante de su vida a conocer cómo se hacía la parte oculta del teatro, que hacía al espectador vivir ilusiones», explica Ignacio García, director del festival.

Coso y Sanz han dedicado gran parte de su vida profesional a «escudriñar» aquellos elementos que daban vida al texto sobre la escena. Se trata de «artilugios» que estaban escondidos en algunos libros, manuscritos y legajos a los «que muy pocos tenían acceso» y que, gracias a estos dos investigadores, han «cobrado vida» y ahora «se pueden tocar», añade el director del festival.

El organizador de la exposición es el Museo Nacional del Teatro, cuya directora, Beatriz Patiño, explica que se ha pretendido dar a conocer las diferentes profesiones que trabajan para la puesta en escena y que muchas veces no se conocen. Así pues, se hace «un guiño» a los escenógrafos. Estas máquinas que ahora se muestran dependían de la manipulación del hombre, «permitiendo y creando una atmósfera de magia teatral», añade Patiño.

La exposición está estructurada en tres grandes bloques: «La imitación de los sonidos de la naturaleza»; «La iluminación», o el alumbrado artificial, que «empezó a utilizarse en esa época»; y la «Maquinaria», la ingeniería teatral, «que son máquinas más complejas» y que «utilizaban en el Teatro Cortesano».

Las máquinas se han construido siguiendo fuentes documentales, «que son escasas», según el investigador Juan Sanz. Como lo son los textos de la época, los archivos histórico de Protocolo de Madrid y de la Biblioteca de Madrid, «que conserva un legado riquísimo», los escasísimos dibujos que quedan en toda Europa, algunas descripciones literarias y «excepcionalmente» alguna máquina.