Ignacio García, Montserrat Iglesias y Ángel Felpeto en la presentación del nuevo director del Festival de Almagro
Ignacio García, Montserrat Iglesias y Ángel Felpeto en la presentación del nuevo director del Festival de Almagro - JCCM

«Cervantes, Calderón o Lope son lo mejor de nosotros mismos»

Ignacio García fue presentado como el nuevo director del Festival Internacional de Teatro de Almagro, acto al que ha asistido el consejero Ángel Felpeto

MadridActualizado:

Patrimonio, identidad y valores. Son los tres pilares sobre los que se asientan las líneas maestras del programa de Ignacio García, nuevo director del Festival Internacional de Teatro de Almagro, que se presentó ayer lunes en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. García sustituye a Natalia Menéndez, que ha dirigido el certamen durante los últimos ocho años, y para la que su sucesor tuvo ayer palabras de agradecimiento y de elogio (igual que la directora general del INAEM, el alcalde de Almagro y el consejero de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Castilla-La Mancha, presentes en el acto de presentación de García).

«Heredo un festival con las cuentas saneadas, con un gran prestigio artístico y en la multiplicidad de miradas y visiones, con la generación de nuevos públicos, lo que nos toca es continuar el camino y que se sepa en el mundo».

Aunque su incorporación no se producirá hasta el mes de diciembre y que todavía no ha podido sino pensar en ideas generales, García reiteró ayer su intención continuista –«hay que serlo con aquello que funciona», dijo–.

Tiene claro que la defensa patrimonial, de los valores y de la identidad han de animar la programación del festival, que no tendrá producciones propias y que tendrá una clara vocación internacional; más concretamente, iberoamericana.

No es extraño, ya que Ignacio García trabaja a menudo en países como Perú, Colombia y, especialmente, México, con el que mantiene un estrecho vínculo laboral y afectivo. «Me gustaría que los países latinoamericanos estuvieran presentes –dijo– como países invitados en el festival, pero también querría que su presencia nos sirviera para hacer una reflexión sobre la sonoridad del castellano en aquellos países. Quiero escuchar cómo se habla español en otros lugares;creo que tenemos mucho que aprender de ellos».

Ser más internacionales no quiere decir ser menos locales, dijo Ignacio García, que señaló que «el pueblo de Almagro es el verdadero alma del festival; decir Almagro es pensar en teatro, y en teatro clásico. Almagro es un lugar muy especial para las gentes del teatro. Quiero que siga siendo el centro neurálgico del pensamiento sobre el teatro clásico en español».

Y ese Siglo de Oro que forma su base, añadió, es «una herencia de siglos de pensamiento, de sensibilidad, de unas premisas y unos valores estéticos, filosóficos e ideológicos que están en Calderón, en Lope, en Tirso, en Cervantes... ¿Por qué hacemos hoy en día ese teatro? Quiero que tengamos una mirada contemporánea, desde lo que somos, de lo que pensaron otros. Un pueblo es lo que pensamos, lo que decimos y lo que escribimos. Cervantes, Calderón, Lope, Velázquez... son lo mejor de nosotros, la parte esencial del patrimonio que hemos heredado. Yo estoy muy orgulloso de ser compatriota suyo, esa es mi patria».