Los efectos en Canarias de la rebelión de las Alpujarras

La política laboral en la Conquista de Canarias generó la llegada de población morisca porque Pedro de Vera y Alonso Fernández de Lugo hacían esclavos a los aborígenes de espaldas a la Corona y a la Santa Sede

Las Palmas de Gran Canaria Actualizado: Guardar
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La victoria que hubo sobre los moros en la primera Rebelión de las Alpujarras, entre 1499 a 1501, tuvo un efecto inmediato en la islas. El resultado se tradujo en una primera campaña para limitar la influencia de musulmanes en el archipiélago. No tuvo resultado esperado pero marcó la tendencia de medidas de expulsión de moriscos con anterioridad a la llevada a cabo en la Península.

Así, algo más de 20 años antes que en Andalucía, en 1541, se ordenó la salida de este colectivo. En la segunda Rebelión de las Alpujarras, surgida en la navidad de 1568 hasta marzo de 1571 ya en Canarias existía un control total sobre esta población. Se limitó residencia y forzó la salida.

Y es que en Canarias, Castilla debió poner en marcha una maquinaria administrativa para ir sacando a esta población que, de forma ilegal, estaba en el archipiélago. Llegó para culminar la Conquista porque f ue captutada en el Sáhara o lo que actualmente es Marruecos. Los trasladaría gente propietaria de tierras y por ataques navales. El capital genovés requería velocidad para cobrar sus deudas pro financiar las campañas militares de Benítez de Lugo.

Esta población morisca era esclava y llegado un momento en islas como Lanzarote llegó a representar de forma directa el 25% de la población. No fue asimilada por la población local y era producto de la ausencia de mano de obra para las exportaciones de azúcar, viñedos y pastoreo. La primera medida de expulsión de las islas se establece en 1541.

¿Dónde estaba la mano de obra local?

La Conquista de Canarias fue precedida de búscadores de fortuna que, ante la ausencia de materias primas útiles que vender en Europa, optan por hacer esclava a población local. El primero que llegó a Canarias para establecerse formalmente como autoridad política, porque hubo presencia religiosa con anterioridad, Juan de Béthencourt, que no entra en el asunto de la compraventa de mano de obra.

Antes, en 1312, Lancellotto Mallocello intenta establecerse en la isla de la que procede su nombre y fue expulsado por los naturales del territorio. el servicio previsto, los frailes debieron concederles la libertad y a «repararlos», es decir, a darles algún medio de vida con que se puedan sustentar en adelante.