Aguas desbordadas del Ebro durante la devastadora riada que se produjo hace un año
Aguas desbordadas del Ebro durante la devastadora riada que se produjo hace un año - Fabián Simón
Sociedad

El Ebro amenaza con inundaciones en su primera gran riada del año tras el temporal

La crecida llega a Aragón este fin de semana con un caudal que supera los 1.500 metros cúbicos por segundo

ZaragozaActualizado:

El temporal de frío, lluvia y nieve que ha barrido el norte de la Península durante esta semana ha desencadenado la primera riada del Ebro de lo que va de año, que amenaza con provocar inundaciones. La crecida es vista con especial preocupación en los municipios ribereños del tramo aragonés, que acostumbran a sufrir las peores consecuencias en caso de riadas. Aún está viva la devastadora crecida que se registró hace un año.

La punta de la crecida entra en Aragón este sábado, tras haber mantenido en vilo y provocado incidencias en municipios situados aguas arriba. Fue el caso de Reinosa (Cantabria), donde ayer jueves el brusco aumento de caudales en el Ebro inundó parte de sus avenidas. Y en Miranda de Ebro (Burgos) provocó desalojos de viviendas, la apresurada retirada de vehículos de las calles e inundaciones de algunos bajos en la ciudad. Logroño, por su parte, se mantiene vigilante ante esta riada, cuyo nivel máximo pasará por la capital riojana este viernes.

Las intensas precipitaciones de agua y nieve que han descargado en los últimos días han desencadenado esta avenida del Ebro que se ha producido de forma muy acelerada. El caudal de este gran río se ha incrementado un 450% en día y medio, como lo atestiguan los registros del sistema de seguimiento que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) tiene en Catejón (Navarra).

En el caso de Aragón, la crecida superará los 1.700 metros cúbicos por segundo, según las previsiones que la CHE manejaba este viernes por la tarde. Según han indicado a ABC desde la Asociación de Afectados por las Riadas del Ebro (Asafre), ese es precisamente el umbral de riesgo. «A partir de los 2.000 metros cúbicos por segundo hay altas probabilidades de daños extendidos en cultivos, de afecciones en infraestructuras y de riesgo potencial para ciertos núcleos habitados», han indicado desde Asafre.

De ahí que, dadas las estimaciones que se manejan para esta riada, la evolución de la misma se esté siguiendo «con atención y preocupación» en los pueblos ribereños, según ha indicado un portavoz de esta plataforma. Y todo ello cuando los damnificados por las graves inundaciones de hace un año todavía no han sido resarcidos con las indemnizaciones que les prometieron desde la Administración.

La inquietud fue a más ayer por la tarde, conforme avanzaron las horas y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) fue actualizando las estimaciones de caudal a partir de cómo iba evolucionando la crecida en afluentes del Ebro de la zona de cabecera, aguas arriba de Aragón. «En un principio esperábamos que la punta de la crecida encarara Aragón con 1.200 ó 1.400 metros cúbicos por segundo, pero a primera hora de la noche de ayer jueves ya se hablaba de que podrían alcanzarse los 1.900 metros cúbicos por segundo en Castejón», el municipio navarro desde el que el Ebro entra en suelo aragonés.

La CHE informó ayer por la noche que, este viernes, el Ebro se prevé que alcance un caudal de entre 1.250 y 1.400 metros cúbicos por segundo en Logroño, y creía que en Castejón iba a lelgar con entre 1.600 y 1.900 metros cúbicos por segundo, pero finalmente el escenario fue el más benévolo de los previstos: la punta de la riada pasó por Cstejón con 1.580 metros cúbicos por segundo.

Desde Asafre afirman que, con estos caudales, el Ebro se desbordará en las zonas ribereñas de Aragón que habitualmente están más expuestas al riesgo de desbordamientos, aunque se espera que sin consecuencias especialmente graves. «Habrá inundación de campos de cultivo en algunas zonas», se da por seguro que el agua se extenderá y cubrirá cientos de hectáreas en municipios ribereños, pero se confía en que la riada no supere las previsiones, no alcance o rebase los 2.000 metros cúbicos por segundo y permita evitar que se produzcan inundaciones generalizadas y daños en infraestructuras.