Rajoy estrenará Gobierno con la ley de estabilidad presupuestaria
Rajoy, entre Santamaría y Ayllón, a la entrada del Congreso - SAN BERNARDO

Rajoy estrenará Gobierno con la ley de estabilidad presupuestaria

El presidente del PP garantiza que España tendrá «recetas propias» para reducir el déficit público y controlar la deuda, sin parecerse a Italia

MARIANO CALLEJA
MADRID Actualizado:

El Día de la Constitución mezcló ayer en el Congreso a los que se van y a los que llegan, en un ambiente de concordia y sentido de la responsabilidad por lo que España se juega como país esta semana en la cumbre de Bruselas, decisiva para el futuro de la moneda única. Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero están hablando «todos los días» desde las pasadas elecciones generales, según comentó el presidente del PP. Así, el Gobierno en funciones defenderá este viernes ante Europa una posición pactada de antemano entre los dos, sin una sola fisura: apoyo a las reformas de los Tratados, con la mayor celeridad posible, y compromiso escrupuloso con el cumplimiento de los objetivos del déficit público y el control de la deuda, para lo que España adoptará sus propias medidas.

Justo antes de entrar en la recepción oficial del Congreso, y tras recibir una ovación en la calle, Rajoy, flanqueado por Soraya Sáenz de Santamaría y José Luis Ayllón, reafirmó la vigencia de la Constitución de 1978 y expresó su deseo de que dure muchos años más. Sin perder el tono presidencialista que empezó a adoptar en la campaña electoral, se refirió a la reforma del artículo 135 de la Carta Magna, pactada entre el PP y el PSOE a finales del pasado verano por la vía exprés para introducir el principio de estabilidad presupuestaria. «Nos proponemos no gastar lo que no tenemos, el control del déficit público y una deuda razonable», resumió Rajoy, como eje principal de su futura acción de Gobierno.

Recordó que España podrá presentarse ante sus socios europeos este fin de semana con los deberes hechos, porque ya ha introducido en su Constitución una reforma que ahora se considera fundamental en toda Europa. De hecho, Rajoy subrayó que la primera ley de su Ejecutivo será la que desarrolle ese principio de estabilidad presupuestaria. «Y eso es lo que va a decir el presidente del Gobierno (Zapatero, en funciones) el viernes», explicó Rajoy, en sintonía con el secretario general de los socialistas.

En el mensaje que trasladará primero Rajoy en Marsella a otros líderes europeos, y después Zapatero en la cumbre de Bruselas, se incidirá en que España es «un país viable», comprometido con el control del déficit y la deuda. «No vamos a renunciar a ello ni vamos a renunciar a las reformas, porque es bueno para España, el crecimiento económico y el empleo», señaló Rajoy. «España demandará todos los esfuerzos para recuperar la credibilidad de la deuda soberana y para que fluya el crédito. Estamos empeñados en mejorar la competitividad de la economía española».

Respecto a una hipotética subida de impuestos, el candidato del PP a la presidencia del Gobierno se limitó a decir que «las medidas se anunciarán en su día». En ese sentido, señaló que España tiene recetas propias para salir de la crisis, que no tienen por qué parecerse a las de otros Gobiernos, como el de Mario Monti, en Italia: «Cada uno tiene sus recetas, yo tengo las mías». La fecha tope podría ser en marzo de 2012, cuando está previsto que se presenten los Presupuestos Generales del Estado para ese ejercicio.

El 21 se conocerá el Gobierno

Al revés que Rajoy, los abucheos en la calle anunciaron la llegada de Zapatero al Congreso. El presidente en funciones expresó su deseo de que la Constitución siga siendo el marco de referencia para afrontar los retos que tiene España como país. Zapatero cree que Alemania y Francia han dado un «paso importante» para solucionar la crisis del euro: «Espero que sirva para que los mercados reaccionen positivamente y podamos entrar en un periodo de mayor tranquilidad, decisivo para la recuperación económica». Zapatero garantizó que la posición que defenderá en la cumbre de la UE está «plenamente consensuada» con Rajoy, «en defensa de los intereses de España».

Ya en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, tras el discurso de despedida de José Bono, se formaron los habituales corrillos, cuya densidad reflejaba sin dudas hacia qué lado se ha inclinado la balanza del poder. Rajoy, rodeado por decenas de periodistas, dio alguna pista, mínima, sobre su futuro Gobierno. Comentó que ya tiene los nombres en la cabeza, pero dejó claro que no ha hablado «con nadie de nada», algo que se intuía en la cara de más de un candidato, consumido por los nervios de la espera y la incógnita. ¿Habrá sorpresas en los nombramientos?, se le preguntó a Rajoy, quien respondió con otra adivinanza: «Seré razonablemente previsible». Sí confirmó que el día 19, durante su discurso de investidura en el Pleno del Congreso, explicará cuál será la estructura de su Gobierno, el número de vicepresidencias y las posibles fusiones de ministerios. El día 21, en cuanto tome posesión como presidente del Gobierno, dará a conocer la lista de sus ministros.

Rajoy y Zapatero charlaron en varias ocasiones ayer. Compartieron una cerveza antes del almuerzo ofrecido por Bono, al que asistieron ex presidentes del Congreso: Fernando Álvarez de Miranda, Landelino Lavilla, Gregorio Peces-Barba, Federico Trillo y Luisa Fernanda Rudi. Comieron vieiras a la parrilla con alcachofas de Navarra, lubina al horno con crema de calabaza al azafrán y fruta de postre. En la larga sobremesa de licores se permitió fumar.