El exministro Zoido, durante su declaración en el Supremo - EFE

Zoido descarga en los mandos operativos la actuación policial del 1-O

El antiguo ministro del Interior califica de «proporcionada» la intervención de la Policía Nacional y la Guardia Civil

MadridActualizado:

El exministro del Interior Juan Ignacio Zoido pasó sin pena ni gloria por el salón de Plenos del Tribunal Supremo. Poco aportó su testimonio al juicio del «procés», pues descargó toda la responsabilidad del operativo policial en Cataluña con motivo del referéndum ilegal en los mandos inferiores.

Aunque defendió la actuación «racional y proporcionada» de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante la jornada de la votación, Zoido mostró ante el tribunal un desconocimiento impropio de quien era el último responsable del Departamento encargado de la seguridad nacional en uno de los momentos más críticos que vivió el Gobierno de Mariano Rajoy. «No sé» o «lo desconozco» fueron las respuestas más repetidas en una declaración que duró dos horas y media, y que si tuvo algún punto álgido fue durante el interrogatorio que dirigió con maestría la fiscal Consuelo Madrigal.

Zoido relató que fue después de los días 6 y 7 de septiembre, con la ley del referéndum aprobada por el Parlament –y suspendida de forma inmediata por el TC–, cuando se abordó la posibilidad de que un contingente de 6.000 agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil se trasladara a Cataluña para «reforzar» a los Mossos y ejercer labores de policía judicial. Sin embargo, no fue hasta el 1-O cuando se decidió la actuación «autónoma» de los agentes, una posibilidad, dijo Zoido, que contemplaba la instrucción de la Fiscalía, que «colocaba en el mismo plano» a los tres cuerpos policiales y supeditaba esa actuación autónoma a la inacción de los Mossos, como efectivamente sucedió. «Se trataba de mantener la vigencia de la Constitución y la soberanía nacional», defendió el exministro.

No sabe quien dio la orden

A primera hora de la mañana del 1-O, cuando no se había cerrado ningún colegio y no se pudo cumplir con el mandato judicial, «se empezaron a tomar medidas», explicó, y se tuvieron que hacer cargo de la situación los agentes enviados a Cataluña, un número insuficiente para hacer frente a las «murallas humanas» y «organizadas» que se concentraron en los colegios electorales. No obstante, Zoido no sabe quien dio les dio orden de actuar ni tampoco la de no hacerlo cuando se vio que la situación era incontrolable.

«¿Seis mil agentes estaban en condiciones de impedir una votación? ¿No era enviarlos al matadero?», preguntó la defensa de Forn, el letrado Xavier Melero. «Lo único que he pensado es qué hubiera sucedido si no se hubiese alentado, impulsado y facilitado que se celebrara ese referéndum ilegal y si en lugar de 6.000 mossos hubieran estado 12.000 apoyados por los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado... El resultado habría sido totalmente distinto», dijo.

Zoido cargó la responsabilidad del operativo policial en el coordinador del mismo, Diego Pérez de los Cobos, y sostuvo que el ex «major» de los Mossos Josep Lluis Trapero planteaba «reticencias» en torno al dispositivo del 1-O. Aun así, siempre se pensó que «cumpliría». Desveló, además, que cuando llegó a Interior en noviembre de 2016, se encontró con una solicitud pendiente de armas de guerra y munición. La de las armas de guerra no se autorizó, dijo.