José Villarejo, en una entrevista concedida a La Sexta - ABC

Villarejo advierte a Sánchez de que su caso puede desestabilizar «las más altas instituciones del Estado»

El comisario jubilado Villarejo, a la desesperada por seguir en prisión, anuncia filtraciones «de forma inminente» que afectan a la Monarquía, la Audiencia Nacional, a Anticorrupción y al Centro Nacional de Inteligencia

Madrid Actualizado: Guardar
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El comisario jubilado y en prisión provisional José Manuel Villarejo, está desesperado porque sigue en prisión –cuando ingresó en la cárcel pronosticó que estaría sólo unas semanas– y en una insólita carta abierta dirigida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le advierte de que de seguir las actuaciones judiciales contra él se va a ocasionar un riesgo importante de desestabilización «de las más altas instituciones del Estado», del que por supuesto no se hace responsable. Fuentes del caso llaman la atención sobre el hecho de que él mismo se va a hacer responsable de las filtraciones que tanto ha criticado.

Villarejo, que ha visto cómo su estrategia de defensa se ha desplomado con estrépito, reacciona de la misma forma que siempre: advirtiendo de todos los males si no se siguen sus instrucciones y de las consecuencias que eso puede tener. El tono de la carta, por momentos, puede ser interpretado como amenazante y de hecho así ha sido vista por distintas fuentes consultadas por ABC.

El expolicía, una vez más, se presenta ante Sánchez como abnegado servidor del Estado, al que afirma haber servido con grave riesgo de su integridad, y añade frases grandilocuentes como «siempre he pensado que un hombre no vale nada si no defiende a su país». En cuanto al patrimonio del excomisario Villarejo, desmesurado para cualquier funcionario público y que le permitía llevar un altísimo tren de vida, afirma que «los recursos obtenidos por mi grupo empresarial familiar» fueron puestos «a disposición de mi país, su seguridad y su defensa».

Pero lo sustantivo de la carta, de tres folios, reside en su advertencia de que en su defensa, no tendrá «más remedio de forma inminente» que revelar «la verdad» sobre el CNI y su relación tanto con la Fiscalía Anticorrupción que le investiga en el marco de la operación Tándem como con «amenazas» a jueces de la Audiencia Nacional para que «dejen de investigar» temas que afectan a la institución.

Afirma en concreto que tendrá que «explicar por qué se ha permitido que se amenace a determinados jueces de la Audiencia Nacional con datos de su intimidad para que dejen de investigar temas que afecten al CNI» o «por qué se ha permitido» al director de la institución, Félix Sanz Roldán, «que trabaje en contra de los intereses nacionales y a favor de potencias extranjeras como Venezuela».

«O por qué razón y quién ha permitido que se filtren datos contra nuestros monarcas. O hasta dónde llega la propia conexión y tutela del Director del CNI respecto de la Fiscalía Anticorrupción. O por qué se ha protegido a magnates mediáticos independentistas. O por qué se ha permitido que en Cataluña el CNI dejara de informar sobre cuestiones trascendentes como los movimientos bancarios en el extranjero de determinados políticos separatistas», dice Villarejo a Pedro Sánchez.

Desde hace tiempo, y muy especialmente desde el caso del «pequeño Nicolás», Villarejo mantiene una guerra contra Félix Sanz Roldán, a quien hace responsable de todas sus desgracias.

Villarejo, que reivindica su«perfil singular», sostiene que hace tres años se inició una «campaña de prensa» contra él, en una «persecución radical» a su juicio «instigada por el general Sanz Roldán» porque se «debió sentir traicionado» cuando no cumplió la misión que le había encomendado: «Recuperar todos los documentos en poder de la princesa Corinna» (examiga del Rey emérito).

«Esos documentos, según se me comunicó, afectaban gravemente a la seguridad del Estado. Los integraban, entre otros, el 'archivo Jano' o CIC (Control Integral Central), que en su día llegó a contener casi un millón de fichas individuales con datos personales y privados de vicios y virtudes de las personalidades más relevantes de España», explica Villarejo en su carta abierta al presidente.

Conforme detalla, «la realidad es que contiene los datos más sórdidos y oscuros de aquellos cuyas decisiones en un momento determinado pueda convenir que se adapten a los intereses de quienes las poseen». «Así, por ejemplo, uno de los subarchivos, llamado "Control de Togas", afecta como puede suponerse de forma directa al mundo judicial», expone.

Tras señalar que si bien «al principio» consiguió ganarse la confianza de Corinna, apunta que no pudo «culminar» su «misión» y que Sanz Roldán desencadenó en consecuencia un «infierno» contra él y su familia. «Conocer incluso de quienes presumen de amistad conmigo en el actual CNI que su director ha procurado mi destrucción por todos los medios no puede resultar más doloroso para quien ha entregado su vida entera al servicio de España», añade.

«Quizá permanezco encarcelado para que no pueda contar la realidad de los hechos tan graves que conozco», sostiene el recluso, que está acusado de pertenencia a organización criminal, extorsión, blanqueo y cohecho.