De izquierda a derecha, Fernando de Páramo, José Manuel Villegas y Fran Hervías, miembros del equipo de Albert Rivera
De izquierda a derecha, Fernando de Páramo, José Manuel Villegas y Fran Hervías, miembros del equipo de Albert Rivera - INÉS BAUCELLS
POLÍTICA

Los tres hombres... de Rivera

Son los artífices de la campaña. Tres hombres de la máxima confianza del líder de Ciudadanos

MadridActualizado:

¿Quién manda en Ciudadanos? Detrás del hiperliderazgo de Albert Rivera, algo que él mismo trata de minimizar cuando se le pregunta, hay varias personas que construyen la estrategia del partido. Además de la creciente influencia de Inés Arrimadas como número dos «político» del partido, o el peso mediático de personas como Luis Garicano o Juan Carlos Girauta, hay tres hombres que son la sala de máquinas del día a día del partido y conforman el equipo de dirección de la campaña electoral.

José Manuel Villegas (Barcelona, 1968)

Abogado. Mano derecha de Albert Rivera. Es su vicesecretario general y jefe de Gabiente. Milita en el partido desde sus inicios en Cataluña y acumula cargos como vicesecretario general, jefe de gabinete del presidente y director de la campaña electoral. Es de facto el número dos del partido, y es de los militantes «originales». Es el responsable último de una campaña que «ya ha empezado». Hasta el 27-S las perspectivas del partido eran ambiciosas, y la campaña de las generales se orientaba ya con vocación nacional, pero los resultados en las catalanas dispararon las perspectivas del partido.

La campaña seguirá muy centrada en Madrid, Cataluña, Valencia y Andalucía, pero el abanico cada vez se ha abierto más. «Vamos a intentar pelear algunas provincias en las que reparten tan solo tres escaños», confiesa Villegas. Unos territorios que hasta hace poco parecían coto privado del bipartidismo. Creen que en alguna de esas provincias pueden ser incluso segunda fuerza o tercera muy cerca de la segunda.

Reconoce Villegas que los atentados en París y la cuestión catalana van a marcar de manera indudable la campaña. «Nosotros preferimos una campaña centrada en nuestras propuestas y en el debate de la regeneración, pero nos adaptaremos, y desde luego no vamos a utilizar ninguno de estos asuntos para hacer partidismo».

Fernando de Páramo (Granada, 1987)

En la guardia pretoriana de Rivera uno de los papeles más relevantes es para Fernando de Páramo, abogado y periodista, que a sus 27 años ocupa la secretaría de Comunicación y es responsable del mensaje político del partido. Como responsable del mensaje muchos de sus ideas fuerza se escuchan luego en los discursos de Rivera, aunque desmiente que él escriba los discursos al presidente de Ciudadanos «porque ni él mismo lo hace», asegura. «Albert es muy receptivo a escuchar ideas, y luego tiene una capacidad brutal para comunicarlas». Los mensajes que tratarán de proyectar en campaña son «ilusión» y la idea de «un nuevo proyecto común para España».

Acepta que el temor por el terrorismo empañará la campaña, y que eso, al menos en teoría puede beneficiar a Rajoy. «En situaciones así un Gobierno se puede ver fortalecido. Por eso nosotros vamos a responder a cada situación como si gobernásemos». Asume que «solo ilusión puede parecer ilusorio. Nosotros trasladamos también un proyecto de reformas ambicioso».

Fran Hervías (Tossa de Mar, 1983)

Licenciado en Geografía y experto en climatología, es responsable de Organización del partido y el artífice de su expansión territorial por toda España. Su protagonismo fue decisivo en la primera parte del año para que el partido pudiese llegar a las elecciones presentando mil candidaturas municipales. En la elaboración de la campaña tiene la última decisión en cuestiones logísticas. Asegura que van a estar presentes hasta en 19 provincias, y que esencialmente eso no ha cambiado por el 27-S, aunque sí han revisado algunas localizaciones, ahora de aforo más ambicioso. «La voluntad es estar desde ahora hasta las elecciones en todas las Comunidades Autónomas», asegura Hervías. El mensaje en Cataluña es «salir a ganar», y en Madrid se trabaja para superar tanto a Podemos como al PSOE. Todo a costa de seguir ganando espacio entre los electores de centroizquierda, el espacio en el que el partido ha cimentado su crecimiento en los últimos dos meses.