El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez - EP

Sánchez monta un Gobierno con la vista en las elecciones

El presidente aprovecha la proyección de La Moncloa para diseñar un Ejecutivo con experiencia y muchos mensajes para impulsar al PSOE

Pedro Duque, ministro de Ciencia en el Gobierno de Pedro Sánchez

MadridActualizado:

Hace dos semanas Pedro Sánchez era preguntado de forma reiterada por los malos resultados que las encuestas otorgan al PSOE. Hoy es presidente del Gobierno. Y Sánchez está decidido a utilizar ese inesperado trampolín para devolver a los socialistas a la competición electoral.

Los nombres ya confirmados de su Gobierno lanzan multitud de mensajes en todas direcciones y que trasladan una sensación de autonomía y autoridad que ha cogido desprevenido a muchos.

La primera bandera que Sánchez quiere ondear desde La Moncloa es la de las mujeres y el movimiento feminista. Ahí se enmarca la recuperación del ministerio de Igualdad, que Sánchez potencia de forma singular al ponerlo en manos de la que será su única vicepresidenta: Carmen Calvo.

La que será número dos del Gobierno atesora en su persona varias características que Sánchez demandaba. En primer término es mujer. El presidente quiere liderar un Gobierno con más mujeres que hombres y dar un paso adelante en la legislación sobre igualdad de género y en la lucha contra la violencia machista. Primer mensaje.

Calvo es una mujer de confianza de Sánchez, quien pilotó las negociaciones para aplicar el 155, con lo que el presidente lanza también el mensaje de que no va a variar en lo sustancial su posición respecto a Cataluña. Otra idea fuerza. Un mensaje que se refuerza con la integración en el Ejecutivo de Josep Borrell como ministro de Asuntos Exteriores y de José Luis Ábalos como ministro de Fomento. Los tres serán las figuras clave del nuevo Gobierno.

El secretario de Organización del PSOE asume una cartera que gestiona muchos recursos pero que en el partido se considera compatible con su puesto en el partido. En los últimos días muchas personas en el partido estaban pidiéndole a Sánchez no dejar desguarnecido el partido, aun año para las elecciones municipales y autonómicas. Ese rol tendrá que llenarlo la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, que no entrará en el Gobierno. Ferraz perderá peso en cualquier caso. Dos de sus principales portavoces, Calvo y Ábalos, pasan ahora al Gobierno. Lastra asumirá más protagonismo ahora, ya que también será la nueva portavoz en el Congreso de los Diputados. Sustituirá Margarita Robles, que también estará en el Gobierno, aunque su cartera no está confirmada. Sonaba para Justicia, pero en las últimas horas se especulaba con Interior o incluso con Defensa.

Territorios clave

La composición del Ejecutivo tiene también un importante componente territorial, con el que Sánchez lanza guiños a los territorios más importantes para el PSOE. Además de Calvo, Andalucía estará representada por la hasta ayer consejera de Hacienda de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero. En Ferraz se la considera «independiente» de las luchas de partido, porque no tiene cargo orgánico en el PSOE andaluz, su nombramiento reconoce el peso del PSOE andaluz y es muy importante para Susana Díaz. En todas las sensibilidades del partido están siendo muy aplaudidos los nombres que se han conocido hasta ahora. Tercer objetivo.

Con Montero en Hacienda, también habrá otra mujer al frente del ministerio de Economía. Su titular será Nadia Calviño, hasta ahora directora general de Presupuestos en la Comisión Europea. Desde el PSOE destacaban ayer su «experiencia en la gestión su profundo conocimiento de Europa». El anuncio recibió el aplauso de la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, que definió que su nombramiento «es una garantía de que España seguirá aumentando su peso en las instituciones europeas». Cuarto mensaje, dirección Bruselas: Estabilidad.

Además de Borrell, la presencia del socialismo catalán se completa con Meritxell Batet que dirigirá el ministerio de Administraciones Públicas. Ella será la responsable del diálogo con el resto de Administraciones, en un claro guiño al intento de restablecer puentes con la Generalitat de Cataluña. Quinto mensaje.

También sale muy beneficiada de la composición del Gobierno la federación valenciana. Además de Ábalos, que con Fomento bajo su mando tendrá la capacidad para acelerar demandas históricas como el Corredor Mediterráneo. A él se suma la ministra de Sanidad y Consumo, que abandona esa misma consejería en el Gobierno valenciano de Ximo Puig. El presidente de la Generalitat Valenciana recibió ambos anuncios como una posibilidad de trasladar la agenda valenciana a Madrid.

Montón ocupará una cartera que se había atribuido al ex consejero del Gobierno vasco, Rafael Bengoa, que fue asesor del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Desde el entorno de Sánchez se había trasladado ese nombre, pero él mismo confirmó ayer que no llegó a producirse ninguna oferta por parte del presidente. Y dando a entender que podría haber aceptado: «Otra vez será», señaló.

Rechazos y vacantes

Desde el entorno más cercano al secretario general se desmiente rotundamente en que se hubiera ofrecido el ministerio de Economía a Jordi Sevilla. «En ningún momento se ha producido», aseguran.

Pero por el momento Sánchez sí se ha encontrado con alguna persona que le ha trasladado que no puede incorporarse al Ejecutivo. Es el caso del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que reconoce que dijo «no» a un ministerio «de los importantes». No quiso desvelar el puesto para no perjudicar a quien finalmente haya ocupado ese puesto. Pero Vara dejó claro que le gusta «mucho» el Gobierno que está montando Sánchez y que la renuncia tenía que ver con su compromiso con Extremadura.

El sexto mensaje claro del nuevo Gobierno es la apuesta por las energías renovables. Con Teresa Ribera en un ministerio que se llamará de Transición Energética y Medio Ambiente. La incorporación de la energía a la cartera de medio ambiente tiene una clara intencionalidad política que fue aplaudido por asociaciones ecologistas.

Además del puzzle en torno a Margarita Robles (Justicia, Interior o Defensa), queda por conocer quién será el portavoz. Además se da por seguro que se separará Educación y Cultura. También está vacante el sustituto de Fátima Báñez como ministro de Empleo y Seguridad Social.