Varios inmigrantes en Ceuta - AFP

Sánchez culmina el giro de sus políticas migratorias con la expulsión de los 116 asaltantes de la valla

Los más de 600 subsaharianos que irrumpieron en Ceuta hace un mes están internados en el CETI

MadridActualizado:

Un día. Eso ha durado la estancia en España de los 116 subsaharianos que el miércoles consiguieron saltar la valla fronteriza de Ceuta. Para lograrlo no dudaron en protagonizar el segundo asalto violento a la verja en menos de un mes. Arrojaron cal viva, heces y ácido a los guardias civiles y siete agentes de la Benemérita resultaron heridos. Ante esta situación, que no es nueva y de la que ya habían alertado los Cuerpos de Seguridad, el Gobierno ha decidido dar un giro en sus políticas migratorias: devolvió a Marruecos a los sin papeles.

La expulsión de los 116 subsaharianos siguió los cauces legales. Como aseguraron fuentes policiales a ABC, en cada caso se tramitó un expediente de devolución que Rabat admitió para cerrar las entregas. A lo largo de toda la mañana, en grupos de veinte y hasta las 14.30 horas -cuando se produjo la última deportación-, la Policía Nacional trasladó en furgonetas desde la Ciudad Autónoma hasta la frontera con Marruecos a los inmigrantes, en un mecanismo que no es para nada habitual, al menos en los últimos años.

El Gobierno sustentó las devoluciones en la reactivacion de un acuerdo bilateral suscrito en 1992 entre España y Marruecos. El texto que desempolvó el Ministerio de Interior para resolver por la vía rápida este caso está enmarcado en la estrategia europea de inmigración, que tiene como uno de sus pilares fundamentales la colaboración con países extracomunitarios -en este caso Marruecos- para combatir las mafias que trafican con personas.

Doble rasero

El Gobierno se apresuró a justificar la reactivación de este viejo acuerdo bilateral gracias a «las buenas relaciones entre ambos Estados», lo que alimenta las suspicacias sobre por qué no se aplicó hace un mes, cuando otros 602 sin papeles entraron en territorio nacional, también tras asaltar la valla de Ceuta e, igualmente, sirviéndose de técnicas violentas. El líder del PP, Pablo Casado, se encargó de recordarle al Gobierno sus contradicciónes. «Ahora hacen lo que antes criticaban: devolución de inmigrantes, mantenimiento de concertinas, rechazos en la valla... Sólo aciertan cuando rectifican», suscribió Casado a través de su cuenta de Twitter tras conocer la noticia.

En el debate sobre si hay que expulsar o no a los inmigrantes ilegales que alcanzan a España también entran también todas aquellas personas que, jornada tras jornadas, llegan a las costas españolas en patera y que, hasta el momento, no han sido tratadas de la misma manera que los 116 migrantes que ayer fueron devueltos a Marruecos.

Pateras en Canarias

En un verano en el que el litoral andaluz está batiendo todos los registros en lo que a recepción de pateras se refiere, las Islas Canarias también han recibido, en las últimas 48 horas, al menos 75 inmigrantes, de los que ochos son menores.

Según los datos ofrecidos por la Delegación del Gobierno de las Islas, los inmigrantes llegaron en cuatro pateras, que consiguieron alcanzar por sus propios medios y en dos días diferentes diversos puntos de la isla de Lanzarote. El pasado miércoles, dos pateras llegaron a playas del término municipal de Arrecife con 36 personas a bordo, seis de ellas menores. Por su parte, ayer fueron otras dos las embaraciones que tocaron tierra cargadas con 37 adultos y dos menores.