Ruth Beitia, que será la candidata del PP a la Presidencia de Cantabria en las próximas elecciones autonómicas
Ruth Beitia, que será la candidata del PP a la Presidencia de Cantabria en las próximas elecciones autonómicas - EFE

El riesgo del PP: elegir candidatos sin contar con el aparato regional

Beitia, Bou o Mallada son candidatos pero no los líderes del partido en sus comunidades

SantanderActualizado:

Con su último salto en política, Ruth Beitia se ha convertido en el caso más paradigmático de la arriesgada e incierta estrategia electoral ideada por Pablo Casado para dar la batalla en algunas comunidades autónomas en las que ha sustituido a los barones del PP -y a priori candidatos naturales- por sonoros fichajes de última hora.

El rostro de la atleta cántabra, la más laureada en la historia de España, aparecerá en mayo en los carteles del partido en la Comunidad y no el de María José Saénz de Buruaga, que en marzo de 2015 cogió las riendas de la formación tras el polémico y disputado congreso en el que venció, por cuatro votos de diferencia, a Ignacio Diego, expresidente -del PP y del Gobierno, y con mayoría absoluta además- amén de mentor político de Beitia.

La decisión de Génova de imponer unilateralmente a la dirección autonómica a la deportista -secretaria de este área en la Ejecutiva nacional desde septiembre y diputada en el Parlamento regional desde 2011- se confirmó el lunes, después de una larga y tensa reunión en Madrid. Pero la táctica continuó ayer con un segundo capítulo en Asturias, donde también hubo un nombre alternativo: Teresa Mallada, expresidenta de Hunosa, en sustitución de Mercedes Fernández, jefa de filas de los conservadores del Principado.

Y los siguientes episodios podrían escribirse en Madrid y Valencia, plazas en las que Génova ha dejado la puerta abierta a la incorporación de candidatos independientes, en un intento de abrir el partido a la sociedad, como ha ocurrido también en Barcelona, donde Josep Bou será el aspirante popular a la Alcaldía.

Los cabezas de cartel en las capitales española y del Turia se presentarán en los próximos días en ambas ciudades, mientras que habrá que esperar hasta la primavera para conocer los resultados que estas maniobras de Casado dejarán en las urnas. Las otras consecuencias, las que los nombramientos 'a dedo' puedan tener en los territorios afectados, podrían saberse en próximas fechas.

Y es que en Cantabria, por ejemplo, el líder del PP ha agitado estos días la crisis sin precedentes que se desató a raíz del cónclave en el que venció Buruaga, que acabó en los tribunales y que dividió en dos a los conservadores, hasta el punto de que se había barajado la opción de que dimitiera la presidenta y buena parte de su equipo lo que hubiera abocado al nombramiento de una gestora.

Sin embargo, la jefa de filas analizó ayer con su ejecutiva -en una reunión a la que no asistió Beitia, al encontrarse en el hospital acompañando a su padre tras una intervención quirúrgica- la situación generada en el seno del PP cántabro y optó por continuar al frente de la formación, pese a la desautorización en toda regla que esta elección ha supuesto para ella.

Porque Buruaga y su núcleo duro -su secretaria autonómica, María José González Revuelta, y su portavoz, Íñigo Fernández- no lograron derribar el muro levantado por el número dos nacional, Teodoro García Egea (principal valedor de Beitia), y el vicesecretario de Organización, Javier Maroto.

Así, la medallista olímpica será la principal rival del mediático Miguel Ángel Revilla (PRC) para tratar de arrebatarle la Presidencia, en una carrera en la que todo apunta a que también participará el no menos conocido humorista, actor y presentador de televisión Félix Álvarez «Felisuco» como aspirante de Cs al sillón de Peñaherbosa, que en 2015 volvió a ocupar el regionalista, de nuevo con el apoyo de los socialistas y en esa ocasión, también, con la abstención de Podemos