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Rajoy inyecta moral al PP saliendo al ataque contra Ciudadanos, «parlanchines» inexpertos

«Salgamos a ganar. La historia demuestra que cuando gana el PP gana España»

SEVILLAActualizado:

Mariano Rajoy ha pronunciado hoy un discurso ardoroso para levantar la moral a las tropas del PP, acogotadas por el avance de Ciudadanos en las encuestas. El líder del partido ha sacado toda la artillería, al ataque contra el partido de Albert Rivera, a los que ha calificado de «parlanchines» y de «inexpertos lenguaraces» que no tienen aval que mostrar frente a la hoja de servicios del PP. «Salgamos a ganar. La historia demuestra que cuando gana el PP gana España», ha pedido a su partido.

El PP necesitaba una inyección de moral tras dos días enterrados por el escándalo del máster de Cristina Cifuentes. Y Rajoy le ha dado la dosis máxima, sin aludir en ningún momento a la situación de la presidenta madrileña. «No han gobernado jamás». «Por eso lo prometen todo gratis, sin límites y sin compromiso».

Ha dibujado a Ciudadanos como un partido ambulante, vende recetas, pero no fiable. «Escudriñan y buscan fuera de su país» supuestas recetas para reformar España. «Como quien compra imanes para decorar un frigorífico», ha señalado para jolgorio del auditorio.

«El alcalde del pueblo más humilde de la sierra de Grazalema tiene más experiencia de gobierno y de ajustar a un presupuesto que esos inexpertos lenguaraces que no gobiernan y que tantos consejos regalan a los demás», ha pronunciado desatando la ovación del plenario de la Convención Nacional que el partido ha celebrado en Sevilla.

El presidente del Gobierno se ha mostrado convencido de que los ciudadanos premiarán al PP por su gestión económica, por haber salvado a España del rescate y por haber defender su unidad frente al desafío secesionista.

No puede nadie darles lecciones de patriotismo constitucional, ha asegurado. «La realidad de los hechos granará a la demagogia», ha rematado. La política de «ilusionismo», de «prometer lo imposible» solo conduce otra vez a la crisis, al paro y a la «decepción».

El chute de adrenalina ha durado hasta el final. Rajoy ha arremetido también contra el PSOE y su «oposición fútil». Le ha reclamando que deje la política de trincheras y contribuya a los acuerdos que necesita el país. «No tienen una idea de España, y lo que es peor, parece que no tienen ni idea de España. Esto es lo que hay».

Rajoy ha mostrado su optimismo, pese a la gravedad del desafío catalán que no cesa, convencido en que «más pronto que tarde» será «un mal recuerdo».