Rabat intensifica el rescate de pateras y la inmigración cae en mayo un 57%

Según sus datos oficiales, en solo dos noches y dos días, el mes pasado frenó a 537 personas que navegaban rumbo a España

MadridActualizado:

España encadena desde febrero cuatro meses de descenso en la llegada de inmigrantes con respecto a las cifras del año pasado, una bajada que ha sido particularmente acusada este mes de mayo, en el que la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) dependiente de la ONUha documentado 1.701 detecciones frente a las 3.937 del mismo periodo del ejercicio anterior, lo que representa una caída del 56,8%. En abril ya fue del -52% y en marzo del -39%. Los datos a estas fechas resultan significativos en la medida en que todos los pronósticos–incluido el de Frontex, la agencia europea de fronteras– preveían que el fenómeno siguiera multiplicándose por dos, como ha venido ocurriendo desde 2017, si bien expertos el Ministerio del Interior consultados insisten en recordar que queda por delante una época crítica, como es el verano, en el que tradicionalmente el flujo de pateras se dispara. También son delicados estos días, que coinciden con el fin anoche del Ramadán y las correspondientes fiestas en Marruecos, que otras veces han estado acompañadas de una menor vigilancia de sus costas aprovechadas por las mafias para lanzar embarcaciones al Mediterráneo.

Respecto a las claves del freno, por ahora, al flujo migratorio, las mismas fuentes de Interior apuntan a que «no hay un elemento determinante, sino muchos» y que entre ellos está la «perseverancia en las relaciones de cooperación» con los países africanos de origen y tránsito. Del más importante de ellos, Marruecos, llama la atención, no obstante, que últimamente ha empezado a publicar de forma oficial y frecuente operaciones puntuales de rescate de pateras que realiza su Marina Real. En concreto, en mayo Rabat ha dado cuenta de las relativas a dos noches (la del viernes 4 y el domingo 19) y los días 25 y 26 , en las que el resultado total fue de 569 personas auxiliadas, lo que induce a pensar que a lo largo del mes podrían haber sido más. Por el contrario, Salvamento Marítimo, dejó de difundir vía twitter sus actividades de socorro de inmigrantes, que presumiblemente eran de ayuda para los traficantes de seres humanos.

¿Están las cifras de la inmigración bajando en España porque Marruecos se involucra más en el socorro de pateras?. Esa es una de las ideas planteadas por el Mando Único de coordinación de la lucha contra la inmigración creado por el Gobierno de Pedro Sánchez el pasado año, que de paso descargaría a nuestro país de la responsabilidad de gestionar estancias, internamientos y devoluciones puesto que los ocupantes de las pateras serían directamente devueltos a África. La respuesta facilitada por las fuentes de Interior es que «si a España no han llegado tantos inmigrantes es porque no han salido tantos, es decir, porque Marruecos lo ha obstaculizado siempre que ha podido», a ser posible «en tierra», si bien añaden que, efectivamente, nuestro país comparte con las autoridades vecinas la información que recibe sobre embarcaciones de inmigrantes que ya están navegando «y si aún están en aguas marroquíes o en la zona de solape, tienen la voluntad de salir a socorrerlas y lo están demostrando».

La implicación de Marruecos en la interceptación de pateras con «candidatos a la inmigración» –como los denomina su régimen– respondería a algo más que esa voluntad de ayudar, en la medida en que el régimen alauí está a la espera de compensaciones comprometidas por Bruselas y anunciadas en enero por la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, de 110 millones de euros. La Unión también paga a Turquía, 3.000 millones al año, por frenar a los refugiados de camino a Grecia. El dinero es un importante aliciente, pero en el caso de Rabat también lo es que alrededor de la mitad de quienes intentan cruzar ilegalmente el Mediterráneo en pateras son jóvenes marroquíes que huyen del paro, de la represión o del servicio militar obligatorio recientemente reinstaurad. El país no acepta esta fuga de población, que cree que desmerece su imagen en la esfera internacional, ahora que además apuestan por convertirse en una potencia dentro de África.

El Ministerio del Interior recalca que la presión migratoria sobre España sigue siendo muy intensa. Pero la contención de los últimos meses ha permitido también que nuestro país deje de encabezar la lista como primer territorio receptor de Europa, puesto que alcanzó a partir de junio de 2018 al registrar mayor núemero de entradas al margen de la legalidad que Grecia e Italia juntas. Hoy, el estado heleno vuelve a ser el que contabiliza mayor número de entradas, 12.887 en lo que va de año, frente a las 10.194 de España y las escasas 1.561 de Italia, que hace más de once meses cerró sus puertos a la inmigración.