Salvini confiscará las naves que lleguen a Italia con más de 100 inmigrantes e impondrá fuertes multas

El decreto sobre seguridad del líder de la Liga preveía multas entre 3.500 y 5.500 euros a quienes salven inmigrantes, pero ante las numerosas críticas elimina esa sanción

Corresponsal en RomaActualizado:

El vicepresidente del gobierno italiano, Matteo Salvini ha tenido que dar marcha atrás en una propuesta escalofriante: imponer multas desde 3.500 hasta 5.500 euros a las organizaciones no gubernamentales (ONG) por cada inmigrante que salven en el desarrollo de operaciones de socorro en aguas internacionales. La sanción estaba contenida en un decreto ley que Salvini quería aprobar anoche en un Consejo de ministros. Pero el ministro del Interior ha rectificado porque esa sanción suscitó numerosas objeciones por parte de juristas, Naciones Unidas e incluso de la presidencia de la República italiana.

La ONU, por medio del Alto Comisario para los Derechos humanos, había escrito una carta de 12 páginas al ministro italiano de Asuntos Exteriores, Enzo Moavero, y al titular de Interior, solicitando que el gobierno retire ese decreto ley porque «viola los derechos humanos, al fomentar la hostilidad y la xenofobia contra los inmigrantes». Matteo Salvini acogió la carta de las Naciones Unidas con cierto desprecio: «Que la ONU dedique sus energías a la emergencia humanitaria en Venezuela, en lugar de hacer campaña electoral en Italia», manifestó el líder de la Liga.

Al final, teniendo en cuenta que en muchos medios se ha considerado increíble que en una mente humana se conciba la idea de que salvar una vida en el mar pueda costar entre 3.500 y 5.500 euros, Salvini elimina esta sanción, pero mantiene en su decreto ley otras también muy criticadas. Habrá multas contra el capitán de la nave, el armador o propietario, entre 10.000 y 50.000 euros. Además, se confiscará la embarcación si por segunda vez comete el “delito” de salvar inmigrantes y conducirlos a un puerto italiano o lleva a bordo más de 100 inmigrantes.

Frente a estas medidas, la ONU recuerda a Matteo Salvini la Convención internacional del 1979 sobre el auxilio en el mar: Debe ser ofrecida a todos, sin ningún tipo de distinción, porque el derecho a la vida debe ser garantizado a cualquier persona, aunque sea sospechosa de haber cometido algún delito. Ahora muchos se preguntan: ¿Qué barco pesquero o mercante se atreverá a socorrer inmigrantes con las medidas de Salvini?

Duras medidas de orden pública

Aparte de las medidas contra las ONGs, el decreto ley contempla otras duras medidas en cuestiones de orden público: Un año de cárcel para organizadores de manifestaciones no autorizadas; hasta 3 años de cárcel para quienes lancen bengalas, lleven objetos contundentes para romper, por ejemplo, cajeros automáticos; o porten escudos o cascos de protección en las manifestaciones. La misma pena puede conllevar el proferir un simple insulto a las fuerzas del orden. Este intento de reprimir el disenso en la calle y el conflicto social con una ley muy restrictiva, suscita también dudas sobre su constitucionalidad. Algunos juristas evocan la ley Real promulgada en 1975 para combatir el terrorismo italiano durante los llamados «años de plomo», o el código Rocco del año 1930. «Estas normas de orden público duplican las sanciones del legislador fascista», manifiesta a «Il Fatto» el jurista Massimo Villone, profesor emérito de Derecho constitucional.

El primer ministro, Giuseppe Conte, así como el vicepresidente, Lugi Di Maio, han mostrado perplejidad por el decreto ley sobre seguridad y pretendieron evitar su aprobación en el Consejo de ministros en la noche del lunes por considerarlo inconstitucional. El líder del movimiento 5 Estrellas ha acusado a Matteo Salvini de «arrogante» y de actuar como «un hombre solo al comando». Pero Salvini ya ha dicho que su decreto nadie lo va a parar. El ultraderechista líder de la Liga no está dispuesto a renunciar a su propaganda electoral.