Pedro Sánchez saluda a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, con Manuel Cruz al fondo - Ignacio Gil / Vïdeo: En vídeo: Tres claves sobre los plagios de Manuel Cruz

El PSOE sostiene a Manuel Cruz pero evita comprometerse con su futuro

El presidente no ha manifestado públicamente su apoyo al presidente del Senado

En su entorno se habla de una llamada, pero no se acierta a explicar el tono de la misma

Madrid Actualizado: Guardar
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Pasan ya cuatro días desde que ABC publicase la exclusiva de los plagios del presidente del Senado, Manuel Cruz. Y, desde entonces, el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, no ha realizado ninguna manifestación pública de apoyo a la persona que eligió para ser la cuarta autoridad del Estado.

Ni en el equipo del presidente del Senado, ni en La Moncloa ni tampoco en Ferraz se aseguraba ayer que hubiese existido algún tipo de contacto privado entre ambos. Fuentes cercanas al presidente sí confirman que se habría producido una llamada pero no eran capaces de concretar el contenido de la misma. Es decir, no confirman que le haya transmitido un apoyo que desde luego, de existir, no ha querido hacer público.

Mientras Sánchez intercambia constantemente sus funciones de secretario general del PSOE con las de presidente del Gobierno, véase las negociaciones para la investidura, ahora en Ferraz y en julio en La Moncloa, en este caso nadie quiere saber nada. Moncloa y Ferraz se miran de reojo y ninguno quiere transmitir una valoración oficial al respecto.

No obstante, fuentes socialistas sí acceden a valorar un caso sobre el que en la Presidencia del Gobierno se ha decretado el silencio. No es que no se conteste a las cuestiones que se plantean sobre el caso, que también, sino que a veces se llega a contestar que «el silencio» es la respuesta.

Cerrojazo en La Moncloa

Justo cuando se cumple un año de la publicación, también por parte de este diario, de los casos de plagio en la tesis del presidente, la política de comunicación es la misma: un primer comunicado/tuit atacando la información en cuestión y negando ninguna mala praxis. A partir de ahí, el silencio. La única diferencia es que Sánchez amenazó con acciones judiciales, que nunca llegaron, mientras que Cruz no llegó tan lejos.

Nadie en las filas socialistas ha entrado a valorar el fondo de la cuestión. Todos se han dedicado a recitar de carrerilla un argumentario que en ningún momento es capaz de rebatir las informaciones publicadas. Mientras todos los portavoces socialistas que han valorado la situación han optado por repetir la consigna de «no todo vale» y poner encima de la mesa el número de libros escritos por Cruz a lo largo de su trayectoria.

Sin embargo, en privado fuentes de Ferraz reconocen que «claro que hay noticia». Una posición que dista mucho de lo dicho públicamente por diferentes portavoces socialistas cuando han tenido que hablar del tema. «Barra libre» de ataques, dijo la vicepresidenta Carmen Calvo. «Ataques sin fundamento», dijo la ministra de Economía, Nadia Calviño. «Caza despiadada», lo llamó el portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil.

Fuentes socialistas reflexionan que creen que el caso no les pasará «ninguna factura entre nuestra gente» porque insisten que en que se trata de una persona «muy respetada». Estas fuentes también apuntan a que se trata de una persona con «ningún peso orgánico» en la formación y que eso diluye mucho el efecto de preocupación entre los dirigentes del partido.

Además, las fuentes socialistas consultadas admiten la potencialidad de la información, aunque creen que la agenda informativa, muy enfocada en las negociaciones para formar Gobierno, ha ayudado a que el tema se pueda esquivar: «Nuestra gente está en eso. Si hubiera sido en otra semana el marrón que tendríamos sería mucho mayor», admiten.

El futuro, en el aire

Sin que haya existido un apoyo explícito por parte de Sánchez, y ante la cada vez más inminente repetición electoral, pocos se atreven a garantizar que Cruz pueda seguir al frente del Senado. «Al final si se van a disolver las Cortes el 23 de septiembre es un poco absurdo que nadie le pida nada. Asumiendo que se lo quisieran pedir», expresa un dirigente del partido. «Si no hubiese elecciones ya se verá», dice una fuente socialista.

En el entorno del presidente reconocen que «no podemos aventurar si después de las elecciones va a seguir». El advenimiento electoral se entiende como un balón de oxígeno en este sentido, ya que con no volver a presentarlo como candidato sería suficiente. El nombre de Miquel Iceta fue la primera opción de Sánchez para presidir el Senado. Pero su nombramiento se frustró porque ERC bloqueó en el Parlamento de Cataluña su designación como senador autonómico.

«Yo dudo que siga, la verdad», expresa un dirigente del PSC, desde donde se le ha defendido en boca del propio Iceta. Y también de Meritxell Batet, presidenta del Congreso de los Diputados, y con quien ha hecho ticket electoral en el pasado.

Por parte del Gobierno, al margen de las palabras de Calvo y los ataques a la información de otros ministros, la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha sido la única que ha entrado a valorar el fondo del asunto. Aunque lo ha hecho con un criterio variable.

En primer término señaló que el hecho de que «alguien tome referencia de un escritor no me parece un plagio». Aunque evidentemente no es esa simplificación de lo que la información desvela sobre las acciones de Cruz. Al día siguiente Celaá manifestó, sobre si el presidente del Senado debía comparecer públicamente, que eso formaba parte «de su privacidad».