Ex presos etarras reclaman al Gobierno una solución «dialogada y política»

OTR/PRESS | SAN SEBASTIAN
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Un centenar de ex presos de la banda terrorista ETA se han manifestado para reclamar al Gobierno "una solución dialogada y política" al "conflicto político" vasco y han acusado al ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba --que esta semana reconoció el acercamiento de presos etarras contrarios a la violencia-- de "buscar la división de los presos" para "alargar sin fin el conflicto". El reclamo de los ex reclusos etarras ha encontrado su réplica en el propio Rubalcaba, quien ha señalado que el diálogo con la banda terrorista "forma ya parte de un pasado que no va a volver" y ha recordado a ETA que ha tenido "tres veces", tantas como negociaciones se han abierto con los diferentes Gobiernos de España, la oportunidad de acabar como el IRA pero siembre eligió el camino de la violencia y la muerte que le conducirá a "acabar como el GRAPO".

Reunidos en el frontón de la localidad guipuzcoana de Usurbil, municipio gobernado en minoría por ANV, y tras una pancarta en la que se podía leer 'Amnistia Askatasuna' ('Amnistía libertad'), alrededor de cien ex reclusos de ETA han dado lectura a un manifiesto en el que se autoproclamaron "presos políticos", y han exigido una solución dialogada y cargaron duramente contra la política penitenciaria de Francia y España, con Rubalcaba como principal blando de sus críticas.

El «conflicto polítco vasco se alarga demasiado»

Fueron dos ex presos etarras Josean Agirre y Begoña Sagarzazu los que dieron lectura, en castellano y euskera, respectivamente, a un comunicado que ha comenzado denunciando la "cruel política penitenciaria que aplican los gobiernos francés y español", caracterizada por la "dispersión, el aislamiento, las palizas, la negación del derecho a estudiar, a comunicarse e incluso del derecho a la salud". También han criticado que el colectivo de presos sea usado "para el chantaje político amparados en el todo vale para acabar con la lucha independentista vasca".

Tras lamentar que "conflicto político" vasco se esté "alargando demasiados años", han reclamado "una solución dialogada y política" del mismo, y se comprometieron a "trabajar por hacerla posible cuanto antes". En todo caso, los ex presos etarras subrayaron que para conseguir esta solución dialogada es "necesario" el "reconocimiento del carácter político de los presos" etarras y "la vuelta a casa de todas las personas presas y exiliadas políticas", que según sus cifras ascienden a un total de 721 personas.

Tres oportunidades desaprovechadas

Antes incluso de conocer las exigencias de los presos etarras con detalle, el propio Rubalcaba ha advertido que el diálogo con la banda terrorista "forma ya parte de un pasado que no va a volver". Lo hacía desde Cádiz para responder a las palabras de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que ayer expresó sus sospechas de que el Gobierno preparaba un nuevo proceso de negociación con ETA. Unas declaraciones que, ha advertido el ministro, van en contra de la "unidad" contra ETA y dificultan la tarea del Gobierno y del Estado para luchar contra los violentos. En este punto, Rubalcaba ha recordado que Felipe González "intentó dialogar con ETA y ETA acabó rompiendo", igual que ocurrió con el también ex presidente del Gobierno José María Aznar y con el actual, José Luis Rodríguez Zapatero. "La democracia ha dado por tres veces a ETA la oportunidad de acabar como el IRA y ETA dijo que no, por lo que acabará como el Grapo", sentenció el titular de Interior que además, y en cuanto a los movimientos de presos, señalo que el hecho de que la política de traslado de presos "no le guste nada" a la banda terrorista ETA "debería decirnos algo sobre si la política está bien encaminada".