Mariano Rajoy, en Pontevedra
Mariano Rajoy, en Pontevedra - CRISTINA SAIZ

Mariano Rajoy, un pontevedrés militante

El presidente del Gobierno en funciones ha convertido su condición de Pontevedrés en un símbolo de identidad, a pesar de que la izquierda de la localidad le haya nombrado non grato

PontevedraActualizado:

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha convertido su condición de pontevedrés en un símbolo de identidad. Su itinerario personal y político está plagado de referencias a Pontevedra. De hecho, su carrera política comenzó representando a su provincia en el Parlamento gallego en la primera legislatura autonómica, pero sería en 1983 cuando afianzó ese vínculo al ser elegido concejal en el ayuntamiento y presidente de la Diputación.

La sucesión de cargos públicos en la política autonómica y nacional mantuvieron esa ligazón con la provincia al estar vinculado de manera permanente a la circunscripción. Las elecciones generales de 2011 propiciaron su llegada a La Moncloa y ese afecto familiar y personal se prorrogó. Rajoy visita con frecuencia la ciudad, donde pasa gran parte de sus vacaciones. También ha convertido a la ciudad del Lérez en centro político al visitar la capital en todas las campañas electorales. Precisamente, en los últimos comicios, el candidato del PP sufrió una agresión por parte de un joven mientras repartía propaganda junto a la ministra Ana Pastor y el presidente de la Xunta.

Sin embargo, y pesar de los contratiempos, la opción de Mariano Rajoy por Pontevedra es irreversible. Sus compañeros de partido en la ciudad lo definen como «un hombre resistente» y aseguran que «Rajoy está siempre, porque nunca se ha ido». De igual forma que venció otros obstáculos, vencerá este contratiempo promovido desde sectores intolerantes, aseguraron a ABC fuentes del Partido Popular de la ciudad. La izquierda de la localidad le ha nombrado persona non grata.

Un pleno controvertido

La permanencia de la papelera de Ence en la ría de Pontevedra se convirtió en la «excusa» de la mayoría de izquierdas del ayuntamiento de la ciudad gallega para promover la declaración de hostilidad contra el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. A la iniciativa del PSOE se sumaron con entusiasmo la Marea y el Bloque Nacionalista Galego.

La operación se concretó en el pleno del lunes celebrado en el Teatro Principal de la ciudad. La moción socialista fue leída por el portavoz Agustín Fernández y secundada por el portavoz de Marea, Luis Rei. Pero fue cuando el edil del PSOE realizó su intervención plagada de referencias a la actuación de jefe del Gobierno cuando se visibilizó la división existente en la ciudad y el público asistente se dividió en dos bandos. Por un lado, trabajadores de la fábrica y vecinos que reclamaban «trabajo» y exhibían carteles de apoyo a Rajoy; por otro, jóvenes que acusaron al presidente de «traidor».

«Muchos de mis amigos son de Pontevedra. Me he casado allí. Fui concejal de Pontevedra. Siento dolor», dijo el presidente más tarde en una entrevista en televisión.