Elías Bendodo, a la derecha, en la «cena de las pizzas» con Santamaría, antes del congreso nacional - ABC

Malestar en sectores del PP por el perfil «sorayista» de los consejeros de Moreno

En el partido temen que Andalucía sea «una isla» en el proyecto de Pablo Casado

MadridActualizado:

La alegría por el cambio en Andalucía se agrió ayer en algunos sectores populares cuando Juan Manuel Moreno anunció la composición de su Gobierno. Los consejeros del PP que entran en el Ejecutivo autonómico andaluz tienen algo en común: su marcado perfil «arenista» y «sorayista», algo que ha causado malestar y decepción en el sector del partido en Andalucía que apoyó a Pablo Casado en las primarias, y entre los que respaldaron en el conjunto de España a María Dolores de Cospedal, adversaria acérrima de la exvicepresidenta del Gobierno, según fuentes populares consultadas por ABC. Estas fuentes expresaron su temor a que Andalucía acabe siendo «una isla» dentro del PP que lidera Casado.

En la planta séptima de Génova, la de los máximos dirigentes, niegan que exista enfrentamiento ni malestar. Es más, el entorno de Pablo Casado sostiene que el presidente del partido ha estado informado en todo momento de los pasos que ha ido dando Moreno, y hay total sintonía entre ambas partes. Más aún, aseguran que aplauden el nombramiento de los consejeros. El secretario general del PP, Teodoro García Egea, afirmó a ABC que Moreno ha tenido autonomía para hacer su equipo, y la dirección nacional lo ve positivo. Según subrayó, la relación es «muy buena», aunque también advierte de que la dirección nacional exigirá a todas las autonomías y gobiernos locales que se cumplan las políticas del PP y los pactos firmados.

Pero el partido es mucho más que la planta noble de la sede nacional, y todo lo que huela a «sorayismo» causa un enorme recelo en amplios sectores, después del resultado del congreso nacional.

«Los perfiles de los consejeros no son los que queríamos y esperábamos», advirtieron fuentes populares. «Este no es el cambio que deseaba el partido, en la línea de lo que ha marcado Pablo Casado y la convención nacional», comentan en privado fuentes del partido que se enfrentaron a la candidatura de la exvicepresidenta del Gobierno en las primarias.

En realidad, ven como muñidor de toda esta operación para hacer un Gobierno netamente «sorayista» a Javier Arenas, fiel aliado de Sáenz de Santamaría y Moreno en el proceso interno del pasado verano. «Está detrás de todas las decisiones. En el Parlamento andaluz tienen despacho todos los diputados populares, y Javier Arenas. Desde ahí controla y dirige», aseguran sus adversarios internos.

En la Convención Nacional que el PP celebró el pasado fin de semana, en los pasillos se daba por hecho que la composición del Gobierno autonómicos se hablaría entre Moreno y la dirección nacional. «A la vista está que no ha sido así», aseguran. En Génova, sin embargo, subrayan que Casado ha conocido desde el primer momento las decisiones que se tomaban. «De hecho, ya sabía que el domingo había otros nombres de consejeros sobre la mesa, y algunos rechazaron la oferta».

«Vigilantes»

Desde el sector del PP que se opuso a Santamaría y Arenas en el congreso se advierte, además, de que vigilarán al máximo lo que haga Moreno en los nombramientos que llegan a partir de ahora, en delegaciones y órganos de la Junta. «Ahí tienen que estar, sí o sí, todas las sensibilidades, y si no lo denunciaremos», avisan.

Entre los «cospedalistas» y los que se opusieron a Arenas y Santamaría en las primarias ha escocido sobre todo el nombramiento del número dos de Moreno: Elías Bendodo, consejero de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior. Es decir, el «hombre fuerte» de Moreno. Bendodo aparece en la famosa foto de la «cena de la pizza» de Santamaría con su equipo, poco antes del día decisivo de las primarias.

«Yo apoyo a Soraya»

Otra consejera, Marifrán Carazo, encabezó la campaña de Santamaría en Granada, y apareció en su vídeo «Yo apoyo a Soraya». Patricia del Pozo es conocida «arenista», y Carmen Crespo es «absolutamente sorayista», según fuentes populares que se opusieron a su candidatura en las primarias. Desde Génova, sin embargo, desvelan que Crespo «votó a Pablo Casado en el último congreso nacional y se postuló como alternativa a Moreno cuando era delegada del Gobierno». Carmen Crespo, por cierto, fue el nombre que propuso Isabel García Tejerina como consejera para Agricultura, Ganadería, Pesca después de hablar con el sector, según explican en el PP nacional.

De Alberto García, el titular de Hacienda, algunos sectores del PP lo vinculan a Cristóbal Montoro, también sorayista, aunque con un perfil muy técnico. Y al consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, le reprochan, las mismas fuentes, su perfil «antiguo».

«La dirección nacional tiene que ser muy consciente de que aquí no aceptan a Pablo Casado. El presidente puede tener un gran problema en Andalucía», advierten.