Granados, González y Aguirre, en un pleno de la Asamblea en 2011 - EFE

La Justicia estrecha el cerco sobre los equipos de Aguirre

Sus dos hombres fuertes han sido detenidos y una veintena de cargos a sus órdenes, imputados

MadridActualizado:

Una frase lapidaria persigue a Esperanza Aguirre. Resuena cada vez que una operación anticorrupción se abre contra quienes han ocupado altos puestos en la Comunidad de Madrid durante su etapa al frente, en el Gobierno regional y en el PP. «Debo de haber nombrado a unos 500 cargos en mis 33 años de vida política. Me han salido rana solo dos», señaló el 13 de febrero del año pasado en la comisión de investigación de la Asamblea regional.

En su cálculo solo entraba su mano derecha en el partido y exconsejero, Francisco Granados, en prisión desde 2014 por ser el cabecilla de la Gürtel. Y su exconsejero de Deportes, Alberto López Viejo, al que la Fiscalía pide 46 años por ser la «llave» en la Comunidad de la misma trama corrupta que Aguirre asegura haber destapado.

Pero las «ranas» desbordan la charca del PP de Madrid, con un reguero de hasta veinte cargos imputados, entre alcaldes, exconsejeros y diputados y responsables de la formación. Una sombra alargada que ayer se estrechó un poco más sobre Aguirre, por su responsabilidad «in vigilando» que le llevó a dimitir hace un año de Génova, pero no como jefa de filas en la capital.

Paradógicamente, la última dosis de presión sobre el PP de Madrid le llega por la colaboración activa de su actual presidenta con los jueces. Cristina Cifuentes trata de enterrar la negra historia de corrupción de la anterior etapa del PPde Madrid, necrosada por las macrocausas de Gürtel y Púnica, y agujereada por la sospecha de la gestión irregular en el Canal de Isabel II o en macroproyectos como el de la Ciudad de la Justicia, en el foco judicial.

Aguirre, que hoy testificará ante el tribunal de la Gürtel, guardó ayer silencio sepulcral, sin duda conmocionada por la detención del expresidente madrileño Ignacio González. Él fue su otro gran hombre de confianza en el Ejecutivo regional, al que ella nombró sucesor y a quien Rajoy sacó de la política, quitándole de la carrera electoral en 2015 y optando por Cifuentes.

A González, Granados y López Viejo se suman en la lista de imputados por presunta corrupción otros miembros de sus gabinetes, como el exviceconsejero de Inmigración, Carlos Clemente, al que el juez acusa de haber favorecido a la trama de Francisco Correa con contratos públicos de la administración. También se han visto salpicados los exconsejeros Salvador Victoria y Lucía Figar, marcados por el juez de la Púnica por presuntamente sufragar con dinero público trabajos de reputación «online». En la misma situación está su jefa de comunicación, Isabel Gallego, aunque en estos últimos casos Aguirre ha seguido defendiendo su inocencia: «Hay imputaciones e imputaciones», dice.

Hay un largo reguero de exalcaldes madrileños imputados por distintas causas judiciales: Jesús Sepúlveda (Pozuelo), Arturo González Panero (Boadilla), Daniel Ortiz (Móstoles), Guillermo Ortega (Majadahonda) y Ginés López (Arganda del Rey). Hay más. El gerente del PP con Aguirre, Beltrán Gutiérrez, está investigado por su papel en la supuesta financiación ilegal del partido.