Quim Torra, de camino a la última reunión del Govern prevista antes del parón veraniego
Quim Torra, de camino a la última reunión del Govern prevista antes del parón veraniego - EFE

Independentismo a sueldo: Torra ha contratado a 112 asesores

Ha duplicado la estructura política que se encontró al llegar a la Generalitat: el coste, más de 25 millones de euros al año

ZaragozaActualizado:

El independentista Quim Torra ha duplicado la lista de asesores y altos cargos que se encontró cuando llegó a la Generalitat de Cataluña a mediados de mayo. La aplicación del artículo 155 de la Constitución conllevó un drástico adelgazamiento de la cúpula política del Gobierno catalán. Así, a mediados de mayo, cuando Torra fue investido «president», la Generalitat sumaba solo 11 eventuales (asesores y personal de confianza), pero a primeros de julio ya eran 123.

A los pocos días de tomar posesión, Quim Torra activó el acelerado desembarco de afines secesionistas a sueldo de la Generalitat: a finales de junio, el sucesor del prófugo Puigdemont ya había incrementado un 981,82% la lista de puestos de confianza, y la de altos cargos un 20%.

Más de 30 altos cargos

Tras su primer mes y medio al frente del Gobierno catalán, su cuerpo de asesores se había multiplicado por diez –la lista ya ascendía a 119 eventuales a 30 de junio– y había incorporado otros 32 altos cargos, según consta en los registros oficiales de la Administración autonómica. En junio, curiosamente, a la par que Torra colocaba a 108 asesores, la plantilla de la Generalitat perdía otros tantos funcionarios de carrera, 108 menos.

Pero esa oleada de contrataciones ha seguido también durante el mes de julio. A falta de que la Generalitat facilite el recuento de todo el mes, los datos parciales de la primera semana confirman que hubo más incorporaciones. El último dato oficial disponible lleva fecha de 3 de julio, y en ese listado aparecen 123 eventuales y 147 altos cargos. Es decir, en solo tres días, del 1 al 3 de julio, el Ejecutivo de Torra contrató otros cuatro asesores.

En su conjunto, esos 270 sueldos que conforman la actual estructura política de la Generalitat suponen un coste anual de más de 25 millones de euros: 20,4 millones en sueldos brutos, y varios millones más en concepto de cotizaciones a la Seguridad Social que también son pagadas por la Generalitat, sostenida a su vez desde el Estado con recurrentes inyecciones financieras.

En este listado oficial de independentistas a sueldo de la Generalitat, Quim Torra sobresale con un sueldo anual bruto de 146.925,70 euros, un 81% mayor que el del presidente Pedro Sánchez. A Torra le siguen sus «consellers», con retribuciones de 110.759,94 euros. Y, tras ellos, los otros 130 altos cargos que, pese a ser de segundo nivel, están retribuidos con un sueldo medio de 84.000 euros brutos al año, aunque no son pocos los que superan ampliamente esa cifra.

Mejor pagados que un ministro

En ese grupo, uno de los mejor pagados es el «comisionado del presidente para el desarrollo del autogobierno»: 110.407,82 euros brutos al año. Torra ha colocado en este puesto a Pau Villoria Sistach, que ya había participado en anteriores gabinetes independentistas, pero con menor salario. Ahora le ha encomendado la tarea de evaluar los «efectos» que la aplicación del 155 ha dejado en el «autogobierno» catalán.

Otros tres altos cargos intermedios cuentan también con 110.407,82 euros de sueldo bruto anual. Se trata de la secretaria general de la Presidencia, Meritxel Masó; el secretario del «Govern», Víctor Cullell; y el director del gabinete jurídico de la Generalitat, cargo que Torra ha asignado a Francesc Esteve, investigado policial y judicialmente por la compra de urnas durante el órdago secesionista de Puigdemont. Todos ellos –al igual que los «consellers»– cobran casi 40.000 euros más que un ministro. Y el sueldo de Torra es 66.000 euros mayor que el del presidente del Gobierno de España.

En el caso de los asesores, el sueldo medio en la Generalitat ronda los 64.000 euros brutos anuales. Eso sí, en esa lista aparece un nutrido grupo de personal de confianza con salarios que superan los 70.000 euros y que están mejor pagados que los ministros.