Baltasar Garzón, durante su juicio en el Supremo
Baltasar Garzón, durante su juicio en el Supremo

Defensas de Gürtel tratan de anular el caso tras los audios de Villarejo

Creen que hubo un «amaño» entre Garzón e Interior para que el juez se quedara con el caso

MadridActualizado:

Las defensas de condenados del caso Gürtel tienen previsto llevar a los tribunales las maniobras para que la trama de corrupción del PP terminara en el juzgado de Baltasar Garzón. Los últimos audios del excomisario Villarejo, en los que éste desvela que el día anterior a la admisión a trámite de la querella se reunió con Garzón y con dos mandos policiales (uno de ellos, hombre del ministro del Interior, ALfredo Pérez Rubalcaba), han abonado el terreno para que los letrados se estén planteando denunciar la vulneración del juez predeterminado por ley, una circunstancia que ya pusieron de manifiesto durante la instrucción.

S egún ha podido saber ABC de fuentes jurídicas, al menos cinco abogados ya están estudiando la fórmula para intentar anular las condenas de sus clientes, tanto en la pieza principal de Gürtel como las que se han ido desgajando de aquélla, y que están siendo instruidas por otros jueces. Estas defensas parten de la famosa teoría de los frutos del árbol envenenado, por la cual si el origen de la instrucción es ilícito, cualquier prueba directa o indirectamente vinculada a aquel será nula también.

Uno de los primeros pasos que darán los letrados, aseguran las citadas fuentes, es presentar un escrito en cada uno de los procedimientos abiertos informando de la nueva circunstancia que supone la aparición en escena de Villarejo, lo que viene a corroborar las sospechas que los abogados ya denunciaron desde el principio de la instrucción del caso, cuya sentencia se notificó el pasado 24 de mayo. Fue precisamente esta resolución, y en concreto la afirmación del ponente, José Ricardo de Prada, de que en el PP había una caja B, la que propició la moción de censura que sacó al Gobierno de Rajoy de La Moncloa. De Prada es hoy uno de los asesores de la ministra Dolores Delgado en justicia universal.

Querella por prevaricación

Las defensas tampoco descartan la interposición de una querella contra el juez hoy inhabilitado y contra el entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, por prevaricación.

El último audio difundido, el domingo, por Moncloa.com, y que forma parte de la comida que compartió Villarejo con Garzón y con la entonces fiscal (y hoy ministra de Justicia) Dolores Delgado, el excomisario Villarejo se jactó de que «preparó» el «caso Gürtel» con Garzón y el policía de confianza de Rubalcaba. La mención a la trama de corrupción del PPse produjo al final del almuerzo, cuando el juez y la fiscal ya se habían ido.

Ante el director adjunto operativo de la Policía (DAO), Miguel Ángel Fernández Chico, ya fallecido, y dos mandos policiales adjuntos al DAO, Enrique García Castaño, alias «El Gordo», y Gabriel Fuentes, Villarejo relata que un día antes de que el caso Gürtel entrara en la Audiencia Nacional (agosto 2008), participó en una comida con Garzón, el comisario general de Información, Antonio González, y el jefe de la UDEF, José Luis Olivera.

«Y entonces me dijo Juan Antonio: “es muy importante que tú le cuentes todo el tema al juez, porque ahora mismo es un hombre muy importante para este país”, no sé qué y cual. Y le digo: “macho, a mi no me cuentes nada, que yo siempre [Garzón] me ha caído de puta madre, qué quieres y tal”».

Según el relato de Villarejo, durante esa comida Garzón le cogió en un aparte y le dijo que no se fiaba de Juan Antonio González. «Y Balta me dijo: “yo de tí, no se por qué, pero me fío, coño, porque eres un profesional, cojones, tu curras y (...) te pasa como al Gordo, no tenéis sentimientos”». Ya renglón seguido, siempre según el testimonio de Villarejo, Garzón le desvela que Rubalcaba también le ha dicho que se fíe González, lo que revelaría que el exministro y el instructor tuvieron conversaciones sobre este procedimiento antes de que lo asumiera, por su supuesta conexión con el de BBVA Privanza, el mediático juez.