La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tras la reunion de la Junta Local de Seguridad de Barcelona, el día 22
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tras la reunion de la Junta Local de Seguridad de Barcelona, el día 22 - EFE

Los «comunes» independentistas piden a Colau un cambio de rumbo

Tensión interna en Catalunya en Comú tras la marcha de Domènech

BarcelonaActualizado:

Cuando en abril de 2017 nacía Catalunya en Comú parecía que se ponía cierto orden en el siempre confuso magma de la izquierda en Cataluña surgida del 15-M. Bajo la dirección de Ada Colau y Xavier Domènech se unificaban en una sola marca partidos como Barcelona en Comú, ICV, EUiA y Podem, aunque todos conservando su identidad. Menos de un año y medio después de aquello, el proyecto vuelve a tensionarse, amenazado, no podía ser de otra manera, por el mismo elemento que prácticamente ha triturado el conjunto del sistema de partidos catalán, el soberanismo.

Siempre en precario equilibrio, unas veces decantándose hacia posiciones cercanas al independentismo, otras abogando por un federalismo convencional, y en otras instalados en una inexplicable ambigüedad, la galaxia de los «comunes», como en su momento le pasó al PSC, se ve amenazada ahora por su flanco «indepe».

Ayer por la tarde se presentó el manifiesto «Somos comuns. Somos soberanistas», que pretende alinear Catalunya en Comú en una posición claramente soberanista, que a su criterio es la dominante en el conjunto de la comunidad. El manifiesto, además de corregir el rumbo del partido con respecto a la cuestión nacional, es una amonestación a lo que se entiende que es una deriva de la formación hacia fórmulas de la «vieja» política. Los impulsores, que se agrupan como corriente interna a través de la plataforma «Un nou futur en comú», quieren «superar los vicios y las inercias de los partidos tradicionales que atenazan Catalunya en Comú».

El espiritu del 1-O

Los principales impulsores de la nueva corriente son el diputado Joan Josep Nuet y la portavoz de los «comunes» en el Parlament, Elisenda Alamany, a quienes otros sectores de la formación acusan no tanto de buscar una reorientación del partido como una mayor cuota de poder. Alamany en su momento trató de optar al coliderazgo de Catalunya en Comú junto a Domènech, pero su entorno asegura que fue vetada por «independentista».

Desde este sector se acusa a la alianza entre Colau y su entorno con los políticos procedentes de ICV como los responsables de que la formación haya abandonado una posición nitidamente soberanista. Alamany durante la presentación de ayer reivindicó el espiritu del 1-O, en alusión al referéndum ilegal, y del 3-O, en referencia al «paro de país» que se produjo en protesta por la intervención policial.

Al conocerse el manifiesto, este lunes el coordinador nacional de Catalunya en Comú, Ramon Arnabat, replicó en declaraciones recogidas por Ep que no se han separado de la vía soberanista y que los estatutos de la formación determinan que su soberanismo en el eje nacional va «del federalismo al independentismo, pasando por todas sus variantes».

Por su parte, la presidenta del grupo parlamentario de los comunes, Jéssica Albiach (Podem), que el día antes había cesado al coordinador de CatComú en el Parlamento catalán, Marc Grau, restó importancia a la presentación de la corriente asegurando que la formación nunca ha dejado de ser soberanista. Albiach negó que haya un riesgo de escisión como le sucedió al PSC con su sector catalanista.