Los portavoces de PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos registran la comisión sobre Avalmadrid - Efe | Vídeo: Díaz Ayuso sobre la comisión de Avalmadrid: «Es una comisión circo» (ATLAS)

Ciudadanos centra sus ataques al PP en Avalmadrid e ignora la Púnica

Pablo Casado evita el choque frontal con Albert Rivera para facilitar un entendimiento

Madrid Actualizado: Guardar
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El «no es no» de Ciudadanos (Cs) a Pedro Sánchez le aboca a pactar en una sola dirección. Su único socio potencial en el actual tablero político es el Partido Popular (PP) y eso le obliga a vivir en un complejo equilibrio. Los ataques, medidos para no romper puentes con su aliado, se suceden con la prudencia de alguien que quiere superar a su rival, pero que es consciente de que puede depender de él.

«España Suma, pero la corrupción resta. No todo el mundo está dispuesto a votar a un partido que puede tener nuevas imputaciones por la Púnica». Albert Rivera regresó anteayer a la escena política con un virulento mensaje hacia los populares. Rechazaba así, con fuerza, la oferta del PP de sellar una alianza electoral para derrocar al PSOE en caso de repetición electoral. Era el «no» más sangrante al proyecto España Suma, uno de los grandes anhelos en Génova para reunificar el centro-derecha español.

La portavoz del Comité Ejecutivo de Cs, Lorena Roldán, repitió el mismo mensaje horas antes de la imputación de Esperanza Aguirre, Ignacio González y Cristina Cifuentes por el caso Púnica, pero una vez se concretó: silencio absoluto.

Desde que tres de los expresidentes regionales del PP madrileño fuesen imputados, nadie en Cs ha expresado la más mínima opinión sobre la trama Púnica. El presidente de Cs, en 2016, llegó a exigir al PP que retirase a Mariano Rajoy y propusiese otro candidato si quería su apoyo, pese a que nunca estuvo imputado por ningún caso de corrupción. Ahora, con el auto del juez encima de la mesa, el objetivo de Cs es otro.

Ni Rivera, ni José Manuel Villegas ni Inés Arrimadas han hecho comentario alguno. Ni siquiera vía Twitter. El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, evitó comentar la investigación judicial abierta sobre Aguirre y sus sucesores.

Los populares eluden en público cualquier tensión con Rivera: «Los ciudadanos juzgarán»

En su papel de portavoz del Gobierno autonómico, Aguado se limitó a contestar a los periodistas que no era en la Puerta del Sol –sede del Ejecutivo regional– donde debían buscar explicaciones sobre la Púnica, sino en la calle Génova número 13 –sede del PP–.

Gobernando en coalición con los populares, esta es la posición que cabía esperar de él si no fuese porque ayer mismo el portavoz regional de su partido, César Zafra, anunció que Cs apoyará la comisión de investigación sobre Avalmadrid promovida por el PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos. Contundente, Aguado aseveró que Cs irá «hasta el final» para esclarecer las posibles irregularidades en Avalmadrid, aunque puedan salpicar a la presidenta popular, Isabel Díaz Ayuso.

Desde Cs niegan que detrás del silencio sobre la Púnica y del cerco al PP con Avalmadrid haya una estrategia para diferenciar entre el PP nacional y el madrileño o entre el PP de Aguirre y el de Casado.

Como ya hizo Aguado, fuentes de Cs solo comentaron respecto a la Púnica que «respetan» las decisiones judiciales y que serán los magistrados quienes determinen si los exdirigentes investigados son culpables. El hecho de que PP y Cs gobiernen juntos en la comunidad no cambiará la política de «tolerancia cero con la corrupción» que mantienen en Cs, según apuntó ayer en el Congreso la portavoz adjunta de Cs Melisa Rodríguez.

«Deslealtad»

En el PP evitaron el choque frontal con Ciudadanos por su apoyo a la creación de una comisión de investigación sobre Avalmadrid en la Asamblea madrileña. Fuentes populares se quejan en privado de la «deslealtad» que ha mostrado el partido de Rivera con el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, en la primera oportunidad que ha tenido. «Esto entre socios no se hace», se lamentan.

Pero el PP no quiere hacer sangre en público. Y menos cuando puede haber unas elecciones a la vuelta de la esquina, y su objetivo prioritario es intentar el acercamiento a Ciudadanos para buscar alianzas estratégicas. Ambos partidos se necesitan para lograr su objetivo de evitar que Sánchez siga en La Moncloa.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, se limitó a señalar que los ciudadanos juzgarán el comportamiento de cada cual. «Nosotros no vamos a entrar, pero cada uno debe decidir en qué ocupa su tiempo. El PP se centra en mejorar la vida de los ciudadanos», comentó.