El expresidente del Gobierno, José María Aznar, y el líder del PP, Pablo Casado, en la presentación del último libro de Aznar - EP

Aznar asegura que Casado es «la gran esperanza» para España

Plena sintonía entre ambos políticos, que ven necesario refundar el centro derecha

MadridActualizado:

El Partido Popular de Pablo Casado y el aznarismo se entienden a la perfección. «Estoy de acuerdo al cien por cien con Pablo», aseguró Aznar tras escucharle recientemente en el Foro ABC. «Aznar será siempre un referente ideológico imprescindible del PP», remató ayer Casado. El líder de los populares presentó el nuevo libro del expresidente, «El futuro es hoy. España en el cambio de época». Lo que se pudo ver en el auditorio de la Fundación Rafael del Pino, repleto de aznaristas encantados con el nuevo líder, es una sintonía completa entre Aznar y quien fue su jefe de gabinete entre 2009 y 2011. Una de las invitadas lo clavó así: «Es un aznarismo moderno».

Casado siempre fue el ojo derecho de Aznar en el PP, desde su etapa en Nuevas Generaciones. El expresidente no ocultó su alegría cuando ganó el congreso extraordinario en julio pasado. Una alegría compartida por todos los aznaristas, o lo que es lo mismo, por ese sector del partido que renegó del pragmatismo de Rajoy en el poder, al entender que se alejó de algunos principios básicos del partido.

Y de momento Aznar está ganando la partida a Rajoy en presencia durante esta nueva etapa del PP. Es cierto que este híper protagonismo recuperado por Aznar en los últimos tiempos coincide con la promoción de su libro. Pero sus mensajes ya no son como los de antes. Son de apoyo a Casado «al cien por cien». «Me siento muy bien representado por él», ha asegurado quien fuera presidente entre 1996 y 2004.

Rajoy, alejado

Casado intenta repartir los elogios entre Aznar y Rajoy, pero en la práctica su discurso es muy parecido al del primero, con el que ya tiene varias fotos juntos desde su elección como presidente. Con Rajoy no ha sido posible. El expresidente del Gobierno dijo que se iba de la política y no ha querido volver ni una sola vez. El objetivo de Génova, un sueño complicado, es juntar a Aznar y Rajoy en la Convención Nacional de enero. Sería el mejor ejemplo de la integración que busca Casado. La realidad es que Aznar no pierde oportunidad de seguir lanzando pullas a Rajoy, tantas como elogios dedica a Casado. El máximo acercamiento entre entre los dos políticos, la reconciliación del aznarismo con el PP tras coquetear con Ciudadanos por despecho, podría tener un coste, pues los «sorayistas», los perdedores del congreso de julio, ven con evidente recelo tanto protagonismo de Aznar.

Ayer, en la presentación del libro, estuvieron de acuerdo desde el minuto uno, cuando el moderador les preguntó si era necesaria la refundación del centro derecha en España. Cuando antes del verano Aznar dijo por primera vez que era obligada la reconstrucción del centro derecha, Rajoy lo negó y en el PP de entonces se comentó que hacía tiempo que el partido no entendía a su expresidente. Los tiempos han cambiado en pocos meses. Casado aseguró ayer que sí es necesario e imprescindible refundar el centro derecha para recuperar los votantes perdidos, sobre todo los que se fueron a Ciudadanos. Casado defendió un proyecto basado en la «batalla ideológica, sin complejos».

Defensa de la Constitución

Aznar le miró satisfecho: «No puedo estar más de acuerdo con lo que ha dicho Pablo». «Es necesaria la refundación y la reconstitución del PP, para que vuelva a ser la gran fuerza representativa del centro derecha». Según Aznar, Casado encarna a la perfección esa «gran esperanza» para España.

Ambos políticos coincidieron en su máxima preocupación por lo que está ocurriendo en Cataluña, y también en la inutilidad de intentar una reforma de la Constitución como posible solución. Aznar sostuvo que la Carta Magna es, y siempre ha sido, la solución de los problemas, y no el origen de ellos. Casado, que recordó que nació en 1981, subrayó que la Constitución está en vigor «más que nunca», porque es la que está salvaguardando la unidad de España y la igualdad de los españoles.

Ganar las elecciones

Aznar y Casado advirtieron de la amenaza de los populismos, con autocrítica incluida: el líder de los populares aseguró que si hay populismo es porque la ideología liberal no ha conseguido ser atractiva con sus propuestas y soluciones.

En medio de un ambiente distendido y de máxima complicidad, Aznar no se marchó sin plantear a Casado un reto urgente: que vuelva a ganar las elecciones: «¿Cuándo será?». «Intentaré que sea cuanto antes», respondió el líder del PP. Eso sí, remarcó que su objetivo es ganar para aplicar las ideas del PP y servir a España, «y no para ejercer el poder por el poder». Los aplausos tronaron.