El portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno este miércoles en el Congreso
El portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno este miércoles en el Congreso - EFE

ERC sabotea el pacto de diálogo entre PDECat y PSOE

El rechazo de Tardà a la moción del Congreso que apostaba por un referéndum legal obliga a Campuzano a retirar su iniciativa

MadridActualizado:

La lucha por la hegemonía del separatismo catalán ha frustrado el primer intento del PDECat por abrazar la vía más posibilista del diálogo que pregona el Gobierno de Pedro Sánchez y, a su manera, Oriol Junqueras. ERC ha forzado la retirada de una moción pactada en el Congreso por el portavoz convergente, Carles Campuzano, con el PSOE, en la que se apostaba por abrir un diálogo «sin imposiciones ni impedimentos» que desembocara en un referéndum, dentro de la ley. Joan Tardà se ha negado a firmar ese texto dejando en el alambre a su compañero catalán.

Tras este revés, el PDECat ha optado por retirar su iniciativa, que se ha debatido hoy en el Pleno del Congreso y que debía ser votada mañana, según ha confirmado la número dos del partido, Miriam Nogueras, en una rueda de prensa convocada de urgencia esta tarde en Barcelona.

Pese a que desde la Generalitat y Junts per Catalunya, grupo del Parlament en el que se integra el PDECat) habían apoyado el texto inicial y el acurerdo con el PSOE, la presión de ERC y del sector más radical del separatismo ha obligado a Campuzano a recular sus pasos.

Nogueras ha justificado su decisión de retirar la moción en que el PSOE ha votado hoy con el PP en el Senado otro texto en el que se comprometían a «impedir cualquier vía de un referéndum pactado». «Lo que ha votado el PSOE en el Senado es inaceptable», afirmó usando de coartada la doble mano exhibida por los socialistas hoy.

La vicepresidenta del PDECat y diputada de este partido en el Congreso ha indicado que «el foco» político no se tiene que poner en ERC sino en el PSOE, ya que, en su opinión, los socialistas «juegan con el diálogo» y les ha acusado de pactar una cosa en el Congreso y otra, contraria, en el Senado.

Para el PDECat, su deber es cumplir con el «mandato», que según Nogueras se ratificó con la manifestación de la Diada en las calles de Barcelona, donde «la gente gritaba independencia». Por lo tanto, ha dicho la lugarteniente de Carles Puigdemont en el partido, «queremos hablar de autodeterminación sin límites».

Los límites

Los socialistas lograron ayer introducir ese límite de respeto al «marco de la legislación vigente» para explorar un acuerdo que dé salida al conflicto territorial con el separatismo.

La moción, de alto valor político por significar un acercamiento del Gobierno con el PDECat, ponía a prueba la «unidad de acción» dentro del independentismo. ERC, en principio de acuerdo con el texto, amagó a mediodía con desmarcarse al haber explicitado el diputado del PSC José Zaragoza que la independencia queda excluida del debate. Los republicanos catalanes reconocen que no tienen decidido el sentido de su voto mañana.

El texto reclamaba al Gobierno a iniciar un diálogo en el que todos puedan defender sus «ideas, aspiraciones y proyectos libremente, sin imposiciones ni impedimentos». Ese camino debe desembocar en la celebración de un referéndum, dentro de la ley, según defiende también el Gobierno de Pedro Sánchez. Pero los socialistas advierten de que la autodeterminación es imposible y que la única consulta factible es sobre el autogobierno, un nuevo Estatut con más competencias para Cataluña. Nunca la secesión.

La moción acordada se limitaba a señalar que «dicho proceso debe de aspirar a acordar los cauces legales y democráticos que permitan a la sociedad catalana determinar su futuro». El portavoz del PDECat, Carles Campuzano, ha asegurado que una «interpretación abierta y progresiva» del ordenamiento jurídico, «español y europeo», permite un referéndum de secesión. Citó a varios constitucionalistas como Pérez Royo, jurista de cabecera de TV3, y a Francisco Rubio Llorente.

El portavoz de ERC, Joan Tardà, había exigido por la mañana un «diálogo sin cortapisas», es decir, que no excluyera la posibilidad de poder votar sobre la independencia de Cataluña. En caso contrario, no suscribirían la moción, avisaron los republicanos, disgustados con la intervención del diputado del PSC ante el Pleno hoy.

«Tienen derecho a plantear si los catalanes quieren más autonomía, pero no pueden excluir al 50% de los catalanes que no somos autonomistas. De igual manera, los independentistas tenemos que reconocer que no se puede imponer una solución a la otra mitad de catalanes que son autonomistas. Este será el debate», recalcó Tardà.

Al finalizar el Pleno, los dos portavoces independentistas discutieron su posición discretamente en el patio del Congreso sin que Campuzano pudiera ocultar la decepción en su rostro tras el revés recibido de su compañero.