Los curiosos tesoros de Patrimonio Nacional
El «Fortuna», puesto a disposición del Estado por el Monarca - efe

Los curiosos tesoros de Patrimonio Nacional

Además del «Fortuna» y de 150.000 obras de arte, gestiona reliquias de santos, juguetes de Infantes, ciervos, cisnes o Stradivarius

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Además del barco «Fortuna» que regalaron los empresarios baleares al Rey y que ahora Don Juan Carlos ha puesto a disposición del Estado, Patrimonio Nacional se ocupa de la gestión de un auténtico tesoro artístico e histórico que tradicionalmente ha pertenecido a la Corona española. Este tesoro está compuesto por más de 150.000 bienes de un valor incalculable, como palacios, conventos, obras de arte de los mejores artistas de todos los tiempos y espacios naturales. Pero también incluye otras propiedades muy curiosas. De hecho, el «Fortuna» no es el único barco que ha administrado Patrimonio Nacional. Este organismo también gestiona las famosas «falúas reales» de Aranjuez, que eran las embarcaciones de recreo que utilizaban los Reyes.

Otros bienes curiosos son los coches históricos. Los más llamativos son el Rolls-Royce Phantom IV y los Mercedes que encargó Francisco Franco en su día, pero también cuenta con otros vehículos más modestos, como un Volkswagen «escarabajo» descapotable que debió pertenecer a la Familia Real (Don Juan de Borbón utilizaba un vehículo de este modelo, pero cubierto, y el Príncipe otro similar).

Entre otras curiosidades, Patrimonio Nacional también se ocupa del mantenimiento de los caballos holandeses que tiran de las históricas carrozas que trasladan a los nuevos embajadores extranjeros cuando presentan sus cartas credenciales al Rey. Y de los cisnes, los ciervos y los pavos reales, entre otros animales, que viven en los jardines y montes que están bajo su gestión.

En el tesoro de Patrimonio Nacional también hay valiosos instrumentos de música, como son los Stradivarius palatinos, reliquias de santos certificadas como auténticas, manuscritos árabes, útiles de cocina de tiempos de Felipe II, juguetes que pertenecieron a los Infantes de España, trajes de la Familia Real y la mejor colección del mundo de armaduras, junto a la de Viena, que incluye la armadura que mandó hacer Carlos V para su perro. También hay una destacada colección de relojes y un valioso botamen de farmacia (conjunto de frascos y cristalería).

Patrimonio Nacional es el organismo que gestiona los bienes públicos que tradicionalmente han pertenecido a la Corona española y no tiene nada que ver con Patrimonio del Estado, que administra todos los bienes que son propiedad del Estado. Mientras que el primero depende del Ministerio de Presidencia y se ocupa de un gran patrimonio artístico e histórico, el segundo depende del Ministerio de Hacienda y la mayor parte de sus bienes son edificios funcionales.

En concreto, Patrimonio Nacional administra ocho palacios reales, trece monasterios y conventos, las más de 153.000 obras de arte que se encuentran en estos edificios y 22.000 hectáreas de jardines, parques y montes que albergan gran cantidad de fauna salvaje. Entre todos los bienes de Patrimonio Nacional, hay una excepción: la Abadía benedictina del Valle de los Caídos, que fue levantada tras la Guerra Civil y, aunque no guarda ninguna relación con la Monarquía, también se encargó en su día a Patrimonio Nacional que se ocupara de su administración.

Como los Reyes españoles fueron grandes mecenas y coleccionistas, entre las obras de arte, hay pinturas, esculturas, tapices, relojes, orfebrería, archivos, bibliotecas, instrumentos musicales y mobiliario, firmadas por los mejores artistas de todas las épocas.

Las dos principales misiones de Patrimonio Nacional son apoyar a la Jefatura del Estado y poner a disposición de los ciudadanos el valioso patrimonio que gestiona. Cada año unos tres millones de personas visitan los distintos espacios de Patrimonio Nacional.

Este organismo apoya a la Familia Real en la celebración de numerosos actos oficiales, como son los viajes de Estado (los mandatarios invitados se suelen alojar en uno de sus palacios, el de El Pardo), las cenas y los almuerzos oficiales en honor de las altas autoridades que nos visitan (suelen ofrecerse en el Palacio Real) o las tres recepciones tradicionales que ofrece el Rey cada año, la de la Pascua Militar, la del cuerpo diplomático acreditado en España y la de la Fiesta Nacional (se celebran en el Palacio Real). También asiste a Don Juan Carlos en la presentación de cartas credenciales de los nuevos embajadores, que son trasladados en históricas carrozas propiedad de Patrimonio Nacional, tiradas por caballos que también son mantenidos y cuidados por este organismo.

Otras ceremonias oficiales en las que participa Patrimonio Nacional son las militares. Entre estas destacan las audiencias castrenses que conceden el Rey en el Palacio Real y el Príncipe en El Pardo, y el solemne relevo de la Guardia Real que se celebra de forma periódica en el Patio de la Armería.