La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado
La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado - ABC

El BCE y el Banco de España instan a la banca a fijar comisiones claras y no tirar el precio del crédito

Los supervisores reclaman a las entidades revisar sus modelos de negocios para garantizar una rentabilidad suficiente

MADRIDActualizado:

Los supervisores bancarios quieren evitar cualquier guerra de precios insostenible entre las entidades financieras. El Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de España han hecho un llamamiento este lunes a los bancos a fijar precios mínimos que cubran el coste de prestar el producto o servicio y por tanto asegure una rentabilidad mínima, así como a establecer claridad en el cobro de comisiones a los clientes, con el objetivo último de mejorar la rentabilidad.

«Tradicionalmente se han venido prestando servicios a los clientes que no se cobran explícitamente y cuyo coste se ha cubierto con el margen de intereses. Creo que es importante introducir transparencia y rigor en la fijación de precios», ha dicho la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, en un encuentro financiero organizado por KPMG y «Expansión». La «número dos» del supervisor nacional se refería así, en su primera intervención pública desde que asumió el cargo, a la política comercial de comisiones cero que luego los bancos cobran por otro lado, como con créditos más caros y depósitos menos rentables.

Pero la preocupación del entramado supervisor en torno a los precios no parece limitarse a las comisiones, sino también a los tipos de interés del crédito. En este sentido, Ramón Quintana, director general del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) del BCE, organismo que supervisa a las 132 entidades más significativas de la Eurozona, ha señalado en el mismo foro que dentro de la dirección estratégica de la rentabilidad, las entidades deben mejorar «los procedimientos para establecer precios mínimos que aseguren cierto retorno».

La mejora de la fijación de precios es una de las conclusiones a las que ha llegado el supervisor único tras evaluar los modelos de negocio de las entidades financieras del área euro. El BCE ha incluido la revisión de los modelos de negocio de las entidades entre sus prioridades supervisoras dada su preocupación por los niveles de rentabilidad del sector. «La rentabilidad de la banca sigue bajo presión», ha dicho Quintana, advirtiendo de que en algunos bancos esa rentabilidad no cubre siquiera el coste de capital –«y esto es insostenible», ha dicho– y de que los bancos no rentables no pueden apoyar el crecimiento y además, con el objetivo de serlo, pueden buscar más rentabilidad asumiendo riesgos excesivos o entrando en actividades que no dominan.

Junto a la política de precios, los supervisores han señalado también la necesidades de seguir ajustando costes de explotación siempre que sea posible como receta para mejorar la rentabilidad. «Es necesario seguir prestando atención a estos gastos, de manera que se garantice que están en consonancia con la evolución de la actividad crediticia y de los ingresos», ha dicho Delgado. Quintana, por su parte, se ha referido a la posibilidad de mejorar la rentabilidad por la vía de las fusiones transfronterizas.

Tanto el BCE como el Banco de España han enviado un mensaje de complacencia cero al sector bancario pese a los avances y mejorar hechas en los últimos años. Muy contundente en su primer discurso como subgobernadora, Delgado ha instado también a la banca española a seguir reforzando sus niveles de capital y continuar limpiando sus balances de activos inmobiliarios improductivos.