El Estado ha perdido al menos 440 millones en ayudas ineficientes a la industria

La Aired plantea acabar con el programa de sbuvenciones del Ministerio de Industria tal y como está definido

MadridActualizado:

El histórico programa de ayudas del Gobierno para impulsar la industria ha supuesto un auténtico derroche. Así lo pone de manifiesto la Autoridad Fiscal en uno de sus varios estudios para evaluar la eficiencia del gasto público en ámbitos como las políticas de empleo, el gasto farmacéutico y las becas universitarias. El Estado ha concedido entre 2008 y 2016 a empresas industriales 4.900 millones de euros en préstamos con un resultado cuestionable: apenas ha tenido efecto en el empleo y la inversión a medio plazo y ha dejado un coste para las arcas públicas que supera ya los 440 millones. Así las cosas, el organismo fiscalizador propone acabar con este programa de subvenciones tal y como está definido.

Con el objetivo de impulsar la reindustrialización del país y la competitividad de este sector, el Ministerio de Industria puso en marcha hace más de veinte años un programa de créditos a empresas del sector en condiciones ventajosas, ahora mismo denominado Apoyo a la Inversión Productiva (RCI). Entre 2008 y 2016, periodo analizado por la Airef, la Administración central concedió 4.900 millones por esta vía a unos 5.000 proyectos empresariales, con una media de un millón de euros por préstamo.

Pues bien, la Autoridad Fiscal señala que esos créditos arrastran ya una morosidad que supone para el Estado unas pérdidas de 440 millones de euros. Ahora bien, y teniendo en cuenta de parte de esa financiación aún sigue viva, esa pérdida incurrida podría alcanzar los 670 millones. Si a ello se suman los costes financieros y operativos asumidos para poder abordar ese programa, el coste total para los contribuyentes asciende a unos 1.260 millones.

Impacto casi nulo en el empleo

El problema, según denuncia la Airef en su informe, que forma parte del estudio general sobre la eficiencia del gasto público encargado por el Gobierno de Mariano Rajoy a este organismo independiente por exigencia de la Comisión Europea, es que ha tenido un efecto modesto en la creación de empleo y la inversión en la industria.

En concreto, estas ayudas habrían permitido crear puestos de trabajo y elevar la inversión pero solo a corto plazo, ya que era condición «sine qua non» para que las empresas pudiesen recibir el crédito. En cocreto, entre 2008 y 2014 se crearon unos 33.000 empleos, 4.700 por convocatoria. Ahora bien, la Autoridad Fiscal indica que a los cinco años ese efecto desaparece y que su impacto es nulo también en otros aspectos como la productividad de la empresa.

Coste elevado

Así las cosas, teniendo en cuenta el dinero gastado y el empleo creado, cada puesto de trabajo subvencionado con este programa ha tenido un coste para el erario público de unos 24.000 euros al año, casi cinco veces más que el subsidio medio por desempleo, que es de unos 5.000 euros. Además, por casa euro que han invertido las empresas que han recibido esas ayudas, el Estado ha gastado otro euro.

La institución presidida por José Luis Escrivá considera por tanto que este programa se ha convertido al final en un subsidio al empleo y la inversión en el sector industrial, y denuncia que se ha hecho sin definir objetivos y tiene una gestión deficiente. Por ello, la Airef plantea que no continúe en su estado actual y se redefine el modelo de estas ayudas a la industria.