El presidente de la Airef, José Luis Escrivá, durante la última sesión del curso de la APIE en la UIMP
El presidente de la Airef, José Luis Escrivá, durante la última sesión del curso de la APIE en la UIMP - EFE

La Airef estima que la recaudación por equiparar la fiscalidad entre diésel y gasolina sería de 1.318 millones

La institución que preside José Luis Escrivá propondrá reformar «algunos elementos» de la Ley de Estabilidad Presupuestaria

SantanderActualizado:

José Luis Escrivá, presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF), ha explicado este viernes que la equiparación de la fiscalidad entre el gasóleo y la gasolina podría incrementar la recaudación en 1.318 millones de euros anuales. El directivo ha dicho que esta medida representaría un impacto en todos los hogares, aunque su incidencia sería mayor en las rentas medias y altas.

Su estimación ha sido anunciada durante la última jornada del curso «Las finanzas sostenibles y su importancia en el futuro de la economía», organizado en Santander por la Asociación de Periodistas de Información Económica y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, que cuenta con el patrocinio de BBVA.

El presidente de la Airef ha adelantado que desde la institución están trabajando en una «mejora» del marco fiscal español que llevaría a «reconsiderar algunos elementos de la Ley de estabilidad». Escrivá ha señalado que plantean un nuevo modelo de fijación de objetivos «muy distinto» al actual, que tiene algunas inspiraciones en el modelo holandés y que también va «en línea» de lo que está considerando Bruselas con su pacto fiscal europeo.

Acerca de los análisis de gastos, Escrivá ha asegurado que la institución que preside ya está trabajando «intensamente» en un proyecto de mayor ámbito y dimensión para este año: «En 2018 hemos evaluado unos 30.000 millones y este año nos vamos a acercar a los 100.000 millones de euros».

Durante su exposición, ha detallado que se están analizando los beneficios fiscales, no todos los que hay en España, y que se acercan a 60.000 millones de euros al tiempo que se está evaluando el gasto hospitalario (10.000 millones), el gasto en infraestructuras, con particular foco en las ferroviarias, que supone cerca de dos puntos del PIB, y también las bonificaciones a la contratación, que pueden llegar a 3.000 millones.

Sobre el sistema de pensiones de España, ha apuntado que los números ponen de manifiesto un problema que, a medio y largo plazo, «es significativo», aunque ha matizado, eso sí, que es «manejable» si se toman «medidas adecuadas a tiempo profundizando en las reformas paramétricas de los últimos años».

Escrivá ha mandado un mensaje de tranquilidad al resaltar que el tema es «menos agudo de lo que algunas veces se dice, sin quitar mérito al reto que suponen respecto al aumento del gasto público suponiendo que las pensiones se actualicen con el IPC».

Ahora bien, ha alertado de que existe «un problema que se instalará e irá creciendo desde mediados de la próxima década hasta el año 2050, que es el punto máximo y donde se puede alcanzar un incremento del gasto público que ronde entre dos y tres puntos del PIB».

Fiscalidad verde

El presidente de la institución ha destacado que España está por debajo de la media en fiscalidad verde: «La Unión Europea recauda en relación al PIB un 2,4% mientras que España está en 1,8%, seis décimas por debajo de la media europea en fiscalidad medioambiental».

Durante su intervención, Escrivá ha lamentado que, en el plano de las finanzas sostenibles y más específicamente, en su vertiente medioambiental, a España «en todos los temas de evaluación nos falta gobernanza, institucionalidad más fuerte y movernos directamente hacia los paradigmas mejores».

En este contexto, el máximo responsable de la Airef ha manifestado que, como existe en Holanda, sería una «muy buena iniciativa» que en nuestro país se cree una «agencia independiente de evaluación de todos los temas medioambientales para tener expertos especializados que hagan análisis objetivos sobre un tema tan importante para la sociedad».

En este sentido, Escrivá ha dicho que la dimensión ecológica está teniendo un «peso creciente» en las preferencias de la población, pero que la oferta de instrumentos todavía es «muy limitada», por lo que «hay que ver si simplemente nos quedamos con los bonos verdes y ya está o pensamos en otros modelos de capital riesgo, en instrumentos financieros distintos para que el recorrido de estas inversiones sea mayor».

Finanzas sostenibles

En línea con la temática general del seminario celebrado en Santander, Escrivá ha reflexionado sobre la «enorme trascendencia» de las finanzas sostenibles y, por ello, ha pedido que en este aspecto exista «unidad de acción en todos los gobiernos europeos».

El presidente de la institución ha reconocido que aún «queda mucho por recorrer» y que sería «deseable» que los análisis que se hagan se incorporen de una forma más directa en los planes económicos y las programaciones presupuestarias de los gobiernos, de forma que los análisis costes-beneficios «se vayan afinando más». Escrivá ha comentado que también es importante identificar a los «perdedores» en las transiciones, para lo cual son necesarias evaluaciones «precisas y multidisciplinares».