Una de las sesiones del eSports aplicadas a la gestión empresarial
Una de las sesiones del eSports aplicadas a la gestión empresarial - ABC

El entrenamiento en eSports da juego al talento empresarial

Esta disciplina permite trabajar aspectos como la toma de decisiones bajo presión y el trabajo en equipo y puede ser útil en los procesos de selección

MadridActualizado:

El panorama de los eSports ha alcanzado su madurez y se ha convertido en un fenómeno de masas a nivel mundial. Los jugadores de estas disciplinas electrónicas son los nuevos héroes de jóvenes... y no tan jóvenes. El sector mueve cifras millonarias en patrocinios, eventos y audiencias. Según recoge el último informe elaborado por la consultora SuperData, generó en 2017 unos 760 millones de dólares (610 millones de euros), descontando la inversión y los premios entregados en las diferentes competiciones. Pero el éxito de los gamers no nace de la nada. Los que compiten a nivel mundial se han profesionalizado de tal manera que su día a día se parece al de una estrella de fútbol. Concentraciones antes de las grandes citas, ocho horas de entrenamiento diario, nutricionistas, fisioterapeutas y psicólogos son parte integral de los equipos de eSports.

En este contexto competitivo y colaborativo han surgido una serie de rutinas y estrategias para alcanzar el máximo rendimiento de los jugadores. Aquí nace el interés de algunas consultoras por trasladar las habilidades que desarrollan estos profesionales al ámbito de los Recursos Humanos. «Los eSports aportan un nuevo enfoque al desarrollo de competencias digitales. Se trata de una metodología 100% experiencial, inmersiva, gamificada y que rompe con la dinámica de la sala tradicional.

Estos entornos plantean retos que permiten sacar a la luz lo mejor de los participantes en forma de comportamientos observables y medibles», explica Paloma Martín Naranjo, directora de Operaciones de Psicosoft, una de las agencias que ha comenzado a explorar y explotar estos innovadores programas formativos, que van dirigidos tanto a gamers como a profesionales de empresas. Sus programas ofrecen un aprendizaje basado en cinco valores (flexibilidad, confianza, responsabilidad, transparencia y respeto) y seis comportamientos (visión global, mentalidad abierta y flexible, feedback permanente, confianza, empuje y motivación hacia el reto o aprendizaje continuo). A lo largo de sus primeros meses de funcionamiento, más 680 profesionales de compañías como BBVA, Indra, Bankia, Roche, Novartis, Pernod Ricard o Banco Santander ya se han beneficiado de la metodología eSport.

Estas actividades pueden ser una buena actividad de «team building»

Sesiones de «Overwatch»

Las sesiones que propone Psicosoft eSport Academy giran en torno al popular juego «Overwatch», siguiendo una estructura similar a la de un entrenamiento de e-gamers tanto amateurs como profesionales, aplicado a las de las dinámicas de las empresas. A lo largo de la sesión los participantes tienen la oportunidad de familiarizarse con la mecánica del juego, para a continuación realizar una competición por equipos. La curva de aprendizaje es realmente rápida, de tal manera que un usuario ajeno al entorno de los videojuegos puede estar «defendiéndose dignamente» en menos de una hora. Lo que ayuda a empleados y empresas a perder el miedo ante las nuevas transformaciones digitales que el mundo actual exige.

A lo largo de las cuatro horas que dura la rutina se pueden trabajar aspectos como la toma de decisiones bajo presión, la rapidez de respuesta y la predisposición al trabajo en equipo, esenciales para alcanzar la «victoria final». Desde la perspectiva de la empresa puede ser muy útil a la hora de valorar nuevos candidatos ya que al tratarse de un entorno tan inmersivo el jugador se abstrae totalmente de lo que tiene a su alrededor y se muestra tal y como es; adoptando roles más o menos protagonistas, encontrando respuestas creativas a problemas o viéndose saturado ante ciertas circunstancias. Esta herramienta permite a los responsables de recursos humanos definir el perfil de un candidato de una manera más exacta.

Estos entrenamientos también pueden verse como una buena actividad de «Team building». Equipos de profesionales que trabajan juntos y que se ven fuera de su entorno natural, donde los roles diarios dejan de existir y se establecen otros nuevos. Todo ello fomentando la unión y la colaboración para alcanzar una meta común. Y con un componente formativo disfrazado de actividad lúdica.