Los padres pagan a profesores particulares de «Fortnite» para que sus hijos no sean marginados en la escuela
Los padres pagan a profesores particulares de «Fortnite» para que sus hijos no sean marginados en la escuela - ABC

FortniteClases de «Fortnite», las nuevas extraescolares por las que los padres pagan hasta 25 euros la hora

Muchas familias sucumben a la presión social del videojuego de moda, para evitar que sus hijos sean objeto de burlas o mofa por no ser competentes en este escenario virtual en el que hay que tratar de sobrevivir a toda costa, incluso asesinando a los rivales

MadridActualizado:

La fiebre por el videojuego «Fortnite», el último grito entre los adolescentes, está llegando a cotas insospechadas. No solo por sus usuarios, que suben como la espuma en cuestión de meses (y eso que aún no ha llegado al sistema operativo Android, para el que estará listo el próximo mes de septiembre). Al calor de esta moda han surgido incluso nuevos negocios paralelos (legales e ilegales) que van desde el blaqueo de dinero hasta clases particulares para jugadores poco hábiles en el campo de batalla digital.

De hecho, solo hay que hacer una sencilla búsqueda en internet para que aparezcan varias webs que ofrecen este tipo de servicios «educativos». Un ejemplo es Gamer Sensei, algo así como «maestro de jugadores», en el que se ofertan clases personalizadas online por parte de más de un centenar de «profesores». Los precios se sitúan entre los 10 y los 25 euros la hora, y estos profesionales prometen enseñar a todo aquel que le pague esta cuota todos los trucos detrás del videojuego al que están «enganchados» más de 40 millones de personas en todo el mundo.

La mayoría de los jugadores de «Fortnite» son menores, por lo que son los padres quienes tienen que costear estas «extraescolares» a sus hijos. Pero, ¿qué les motiva a desembolsar esta cuantía para que sus retoños proliferen en este campo virtual en el que se libra una batalla de «todos contra todos» y gana el último que quede con vida? «Existe una gran presión no solo para jugar, sino para ser realmente bueno. No os podéis hacer una idea de lo duro que fue para ellos en el colegio», contaba una madre a The Wall Street Journal en un reportaje dedicado a esta nueva disciplina.

Los progenitores preguntados señalaban que detrás de estas clases se encuentra el miedo a que sus hijos sean marginados en la escuela no ya por no jugar, sino por no conseguir ser los mejores. Las aspiraciones sociales se mezclan con el estatus conseguido en la vida virtual, que empieza a suponer un peso mayor que algunas áreas del mundo real.

«Fortnite» y becas universitarias

Pero no solo la presión social es decisiva. En Estados Unidos, donde el sistema de becas a deportistas siempre ha sido una constante, la nueva disciplina de los eSports se empieza a vislumbrar como futuro a la par del baloncesto o el fútbol. Con una facturación de más de 900 millones de dólares en todo el mundo, las universidades comienzan a crear sus propios equipos y ser un experto en «Fortnite» puede ser una garantía para acceder a la educación universitaria.

Gracias a este nuevo cambio de modelo, el hecho de convertirse en un «profesor particular de Fortnite» puede no ser tan descabellado.