César Alierta ha presidido la última reunión del CEC
César Alierta ha presidido la última reunión del CEC - MAYA BALANYA

El Consejo de Competitividad echa el cierre

Seis años después de su creación, el «think tank» formado por las principales empresas del país ha decidido que no se reunirá más como tal

MadridActualizado:

Tras seis años de existencia, el Consejo de Competitividad echa el cierre. Este think tank formado por las principales empresas del país no se reunirá más como tal. En la que ha sido su última reunión, el Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), presidido por el expresidente de Telefónica, César Alierta, no solo ha tomado la decisión de su disolución y ha hecho balance de los seis años de actividad, sino que ha puesto sobre la mesa las perspectivas económicas de España para este año.

Así, según los últimos informes elaborados por el equipo técnico del CEC, en el año 2017 continuará la senda de recuperación del empleo que ha presentado durante los últimos años, creciendo por encima del 2%, lo que supondrá que la tasa de paro siga reduciéndose hasta el 18,2%. Asimismo, 2017 seguirá la tendencia de crecimiento del PIB, con un incremento de alrededor del 3% en 2016 y con un aumento estimado de un 2,5% para este año. Este crecimiento permitirá superar los niveles de desarrollo económico previos a la crisis económica que ha vivido nuestro país desde 2008.

El CEC, que en palabras de Alierta, considera «cumplidos los objetivos para los que se creó dicha asociación», mantiene sus recomendaciones fundamentales a la hora de facilitar que España tenga un escenario económico más positivo del previsto en el medio plazo, que permita reducir sustancialmente la tasa de paro. Estas recomendaciones se centran en dos claves:

• Incrementar la internacionalización de las empresas así como su tamaño, como palanca para impulsar el crecimiento de las exportaciones y mejorar el funcionamiento del mercado laboral

• Apostar claramente por la economía del conocimiento, haciéndose énfasis en la necesidad de aumentar la inversión en I+D+i y la digitalización de la sociedad; mejorar y modernizar la educación en España a través de una reforma completa y transversal y, finalmente, buscar una política energética más eficiente.

Durante esta última sesión, el presidente del organismo ha agradecido la contribución de todas las empresas que componen el CEC, de su equipo directivo, especialmente de su director general, Fernando Casado, y la labor de los impulsores, con un recuerdo especial a Isidoro Álvarez, Emilio Botín, José Manuel Lara y Leopoldo Rodés. «Todos ellos –ha manifestado Alierta—entendieron y nos hicieron entender que la prosperidad individual no es posible sin el crecimiento como país”. EL CEC, según Alierta, “nos ha facilitado esa visión global mucho más completa de la que teníamos cada uno en nuestro sector».

En este punto, Alierta ha recordado las giras que realizó el CEC, en ámbitos internacional y nacional, que a su juicio, sirvieron para insuflar optimismo en torno a la recuperación económica y la vuelta al crecimiento del empleo, en una coyuntura económica en la que se ponía en cuestión la viabilidad económica del país, además de presentar a España como un país de oportunidades para la inversión.

«Seis años después y consolidada la recuperación económica, –ha concluido Alierta- podemos sentirnos satisfechos del trabajo realizado y de haber cumplido los objetivos que motivaron la creación del CEC».