De izda a dcha: Rafael Doménech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Jorge Sicilia (c), Economista Jefe del Grupo BBVA y el Director de BBVA Research, y Miguel Cardoso, Economista Jefe para España
De izda a dcha: Rafael Doménech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Jorge Sicilia (c), Economista Jefe del Grupo BBVA y el Director de BBVA Research, y Miguel Cardoso, Economista Jefe para España - EFE

BBVA cree que la subida del SMI restará hasta 195.000 empleos en dos años

El servicio de estudios mantiene su previsión de crecimiento en el 2,4% pero descarta que se cumpla el déficit con los Presupuestos de 2019: no bajará del 2%

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Las medidas del Gobierno lastrarán la creación de empleo y la consolidación fiscal, si bien la inercia de la actividad provocará que el PIB siga creciendo por encima de los países de nuestro entorno. Así, a ojos de BBVA Research, la economía española avanzará un 2,4% este año y un 2% el siguiente, manteniendo sus estimaciones frente al 2,2% y el 2,1% respectivamente para los dos ejercicios que prevé el Gobierno. Y si el servicio de estudios cree que España creará 800.000 empleos en dos años avisa que esta tracción podría ser mayor: sin la subida del 22% del salario mínimo interprofesional aprobada, se crearían hasta 195.000 puestos de trabajo más en estos dos años.

De esta forma, BBVA advierte que el alza del SMI «sin precedentes desde finales de 1970» restaría entre una y tres décimas de avance al PIB, es decir, entre 1.257 y 3.700 millones de euros hasta 2020, con una bajada del ritmo de creación de empleo que baile entre los 0,1 y los 0,4 puntos. Traducido a puestos de trabajo supondría que la economía generaría entre 75.000 y 195.000 empleos menos, de los que de 20.000 a 75.000 serían solo en 2019. Todo depende de si las empresas trasladan a precios todo el impacto del alza del SMI o reducen márgenes empresariales, como ocurrió en parte con las subidas de 2017 y 2018. En el peor de los escenarios, sin aumentos de la productividad y una traslación completa a precios, a diez años se podrían restar 319.000 empleos, siendo 160.000en el mejor de las hipótesis.

Porque, si bien puede elevar más de seis puntos el porcentaje de trabajadores que cobren 900 euros al mes, también provocará despidos y una menor contratación. «El efecto se concentraría en los trabajadores más vulnerables: las mujeres, los jóvenes, los extranjeros, los menos cualificados, los contratados a tiempo parcial, los temporales y quienes trabajan en empresas de menor tamaño y poco competitivas».

Con todo, BBVA admite que la subida del SMI insuflará un aumento de la remuneración de los asalariados y del gasto. En el escenario más optimista de que las empresas asuman el aumento de sueldos, la masa salarial crecerá hasta dos décimas, aunque a largo plazo el efecto será negativo y puede «aumentar la desigualdad». Por ello, el responsable de Análisis Económico Rafael Doménech reclamó reformas para elevar la productividad y mejora las políticas activas de empleo.

Junto a ello, el déficit descarrilará y se irá al 2,3% del PIB si hay Presupuestos o al 2% si estos se aprueban: es decir, no se cumplirá el objetivo del 1,3%. Si hay cuentas, eso sí, el PIB crecerá dos décimas menos, al 2,2%, por la subida de impuestos que incluyen los Presupuestos. La política fiscal, en palabras de Doménech, «no es un menú gratis, pasará factura» ya que se está «trayendo crecimiento futuro al presente», esto es, se drena la capacidad de crecimiento a largo plazo con mayor deuda pública que se tendrá que pagar y que afectará al futuro.

Simplemente, solo con el ciclo, el déficit habría acabado en el 2,1% este año frente al 2,7% final por las medidas adoptadas. Las cuentas traerán así un ajuste estructural de dos décimas, unos 2.400 millones, la mitad de las cuatro que había calculado el Gobierno (de 4.800 millones).

A los riesgos fiscales se suman los políticos, ya que la cercanía de las elecciones autonómicas presionan «al alza» el gasto, y la incertidumbre parlamentaria ha restado de media dos décimas al año (más de 2.400 millones anuales) desde 2016 que este año sería de algo más de una décima. Y para cerrar el círculo, la incertidumbre provocada por el “procés” ha restado 25.000 empleos en Cataluña durante 2018.

Con todo, España resiste la desaceleración global: BBVA empeora sus previsiones a Estados Unidos (al 2,5% en 2019, cuatro décimas menos) y a la Eurozona (1,8%, dos décimas de recorte), por el menor impacto del estímulo fiscal de Trump y el impacto del proteccionismo sobre la producción industrial de Alemania y el Brexit. España enfrentará así este año riesgos como el menor turismo por la mejora del entorno geopolítico en competidores como Túnez y la bajada de las exportaciones, pero con una subida de tipos que se aleja a 2020 y unos precios del crudo que han bajado un 25%.