Las obligaciones de formación afectan a unos 200.000 trabajadores del sector en España
Las obligaciones de formación afectan a unos 200.000 trabajadores del sector en España - ISABEL PERMUY
NUEVA LEY DE CRÉDITO INMOBILIARIO

Los asesores piden que los empleados de banca puedan vender hipotecas con parte de la formación actual

EFPA reclama también que el Banco de España elabore una guía técnica sobre la formación que el Gobierno exigirá a los empleados de banca a raíz de la ley hipotecaria

MadridActualizado:

El Ministerio de Economía prepara ya la orden con la formación que exigirá a los empleados de banca para poder vender productos hipotecarios, como exige la nueva ley de crédito inmobilario. En la fase de audiencia pública, la Asociación Europea de Asesores Financieros (EFPA) en España, principal certificador de la formación de los profesionales financieros con más de 30.000 trabajadores acreditados, ha planteado que parte de la titulación que ofrece y que las plantillas acaban de obtener a raíz de la normativa (Mifid II) sirva para acreditar los nuevos requisitos de formación. Esto implicaría que quienes ya la han obtenido puedan convalidarla.

Miles de empleados de la banca se examinaron en los últimos años para adaptarse a esa norma de mercados. EFPA España considera que parte de esa titulación ya obtenida, como los títulos EIP, EFA y EFP validados por la CNMV, es troncal tanto para productos de inversión como para hipotecas, y por tanto «acredita el cumplimiento de los requisitos de conocimientos y competencia en crédito hipotecario». La asociación pide que junto a esa parte troncal, que supone en torno al 50% del total, se fije una formación específica de crédito inmobiliario. Además, insta al Banco de España a elaborar una guía técnica con los criterios que determinen el nivel adecuado de conocimientos y competencias.

Mientras, en el entorno de los bancos, según fuentes financieras, se está a la espera de conocer el articulado de la orden ministerial, pero se confía en que las exigencias de formación sean menores que con Mifid II dado que la complejidad de las hipotecas es también menor.