Los efectos reales del escándalo de Volkswagen todavía se desconocen
Los efectos reales del escándalo de Volkswagen todavía se desconocen - reuters

¿Cómo repercutirá al consumidor el escándalo de Volkswagen?

El fabricante se pondrá en contacto con los propietarios en los próximos días para comunicarles cómo solucionar el problema

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Aunque el alcance del escándalo de Volkswagen todavía se desconoce, los efectos medioambientales son evidentes. El dispositivo desplegado por el fabricante podría haber provocado que millones de vehículos emitieran cuarenta veces más de los gases permitidos. El fabricante no ha comunicado todavía de qué manera se puede limitar estas emisiones, pero ha asegurado que la eliminación de este sistema no tendrá ningún coste alguno para los conductores. Hasta que se concreten las distintas medidas, estas son algunas de las principales dudas que asaltan a los propietarios de un modelo implicado en el caso:

¿Los conductores deben temer por su seguridad?

En ningún caso. El problema detectado afecta únicamente al nivel de emisión de gases del motor, un aspecto que no influye ni en la seguridad ni tampoco en el rendimiento del vehículo. Las marcas que podrían estar afectadas son las que pertenecen al conglomerado Volkswagen, incluyendo la matriz y sus subsidiarias Audi, Skoda y Seat que equiparon los motores EA189. Volkswagen investiga, y hoy hará público con probabilidad, cuántos vehículos entre todas sus marcas están afectados.

¿Estados Unidos y la UE tienen distinta normativa?

Tanto la legislación europea como la norteamericana son muy claras con respecto a los niveles máximos de emisión de óxido de nitrógeno (NoX), monóxido de carbono (Co) o de particulas. No obstante estos niveles son distintos a un lado y otro del Atlántico -más restrictivo en los Estados Unidos-, han ido endureciéndose con el paso del tiempo y no son aplicables obviamente a los coches puestos en circulación con anterioridad a dicha normativa. Puede darse el caso, y Volkswagen aún recopila información sobre ello, que lo que en EE.UU. está fuera de normativa, en Europa, según la regulación vigente cuando se instalaron los motores en entredicho (Euro V), esté dentro del límite máximo de emisión de gases permitido.

¿Hay divergencias con las homologaciones?

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los fabricantes es precisamente el distinto criterio que se exige para la homologación, tanto por lo que respecta a requisitos técnicos como a los de emisión de gases. Estados Unidos, junto a Canadá, tiene su propio sistema, mientras que la Unión Europea emplea uno de tipo más universal, que le permite por ejemplo exportar a los mercados asiáticos. Una de las demandas históricas de las marcas es precisamente avanzar hacia una armonización del sistema de homologación. Ello permitiría también -tasas al margen- más facilidades para, por ejemplo, que un particular pudiese comprar un vehículo en los Estados Unidos y ponerlo a circular por Europa, o a la inversa.

¿Cómo funcionaba el engaño?

Por lo que se ha conocido, el «software» fabricado por Bosch e instalado en los motores diesel de Volkswagen estaba diseñado para detectar cuando un vehículo estaba siendo sometido a una prueba de contaminación. De inmediato, el motor examinado reducía sus emisiones, en un volumen que la investigación ha destapado que podría llegar a ser de hasta 40 veces el de su funcionamiento ordinario.

¿Qué consecuencias ha tenido para el medio?

Un estudio publicado por «The Guardian» cifraba en entre 10.000 y 41.000 toneladas el volumen de gases tóxicos emitidos por los 482.000 vehículos afectados que se estima hay solo en los Estados Unidos. En condiciones normales y cumpliendo con la normativa medioambiental, los vehículos deberían haber emitido apenas 1.000 toneladas. El volumen total de gases emitidos por encima de la normativa deberá calcularse cuando Volkswagen haga público el volumen real de coches afectados, que por lo pronto, son al menos los once millones que se asegura están equipados con el motor «trucado» EA189.

¿ La revisión tendrá algún coste para el usuario?

El presidente de Seat, Jürgen Stackman, dejó claro ayer que si finalmente se decide hacer una campaña de revisión de vehículos -para lo que los clientes serían informados de manera directa, anuncia la compañía-, la misma no tendrá coste alguno para los propietarios de vehículos afectados.