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Cómo ahorrar hasta 2.900 euros con la reforma fiscal, según Gestha

El sindicato de Técnicos de Hacienda ha elaborado una guía de consejos para poner en práctica antes de que acabe el año para reducir la factura tributaria en la próxima declaración de la renta

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De cara a la próxima Campaña de la Renta y antes de que la reforma fiscal irrumpa al comenzar 2015, el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) ha elaborado una serie de consejos para aprovechar el cambio de orden tributario. El organismo estima que los contribuyentes pueden ahorrar hasta 2.900 euros tomando determinadas decisiones antes de que se acabe el año, si bien en este cálculo excluyen las ventajas tributarias que se puedan percibir por venta de inmuebles antes o después de 2015.

Hacer aportaciones a planes de pensiones

Si se plantea contribuir a su plan de pensiones, le conviene agotar el límite de aportación este año, 10.000 euros o 12.500 euros, ya que en 2015 el máximo se rebajará a 8.000 euros. La reforma fiscal también contempla que los planes que se contraten en esta campaña se puedan rescatar en 2025. Antes, solo se podía sacar el dinero en caso de fallecimiento, desahucio, accidente o enfermedad grave y paro de larga de duración. Con carácter general, resultará más beneficioso rescatarlo el próximo año ya que los tipos del IRPF serán menores.

Deducción por compra de vivienda

Gestha recuerda que los contribuyentes que hubieran adquirido su vivienda habitual o realizaran algún pago para su construcción antes del 1 de enero de 2013, mantienen el derecho a la desgravación en 2015 y sucesivos años siempre que hayan deducido por dicha vivienda en 2012 o antes. Pueden deducirse hasta el 15% de las cantidades invertidas, con un límite de inversión de 9.040 euros. Por tanto, puede ser conveniente desde el punto de vista fiscal realizar un pago adicional para amortizar la hipoteca o en relación con la construcción de la vivienda (en este último caso hay un plazo de cuatro años para terminarla) antes de que acabe este año, siempre teniendo en cuenta el límite señalado.

No obstante, en País Vasco y Navarra, que tienen su propio IRPF, pueden seguir practicando deducción por vivienda habitual, también los que adquieran vivienda o inicien su construcción con posterioridad a 1 de enero de 2013.

Los técnicos destacan también que los contribuyentes que hayan satisfecho cantidades antes de 1 de enero de 2013, para ampliar la superficie habitable de la vivienda habitual o llevar a cabo obras para su rehabilitación o adaptación para personas con discapacidad, pueden continuar deduciendo los importes pagados en 2014, siempre que las citadas obras estén terminadas antes del 1 de enero de 2017. La desgravación ascenderá al 15% del importe invertido, con un límite de inversión anual de 9.040 euros para ampliación y rehabilitación, mientras que la deducción para obras de adaptación de personas con discapacidad es del 20% (un 25% en Cataluña), con un límite de 12.080 euros

Contrato de alquiler, antes de 2015

Entre el abanico de bonificaciones fiscales que la reforma fiscal eliminará el próximo año se encuentra la de alquiler. La cuenta atrás ha comenzado: si tiene rentas inferiores a 24.107, 2 euros al año y está pensando en irse a un piso arrendado, firmando el contrato este año podrá deducirse por este concepto un 10,05% de las cantidades satisfechas. Sin embargo, si el contrato lo suscribe en 2015 perderá la deducción.

Por su parte, los propietarios perderán, a partir de 2015, la reducción del 100% cuando el arrendatario tenga entre 18 y 30 años y unos rendimientos netos del trabajo o de actividades económicas superiores a 7.455,14 euros/año. También aumentará la tributación de los rendimientos inmobiliarios generados en más de dos años.

Venta de inmuebles

En caso de que piense vender un inmueble debe analizar si le conviene hacerlo este año o al siguiente. A partir de 2015 los coeficientes de abatimiento, que rebajaban la factura fiscal sobre la plusvalía en los bienes adquiridos antes de 1995, solo se aplicarán en la parte del valor de transmisión que no supere los 400.000 euros, teniendo en cuenta que si se venden varios bienes o derechos se acumularán hasta agotar el máximo. Estas bonificaciones fiscales afectan a casas, acciones, obras de arte o antigüedades.

Junto a esta modificación, en el caso de la venta de inmuebles también habrá que considerar que la reforma suprime los coeficientes de corrección monetaria que hasta ahora permitían disipar el efecto de la inflación sobre la revalorización de las viviendas de segunda mano vendidas, de forma que solo tributaban por la plusvalía «real» obtenida. Llegado el caso pueden haber ejemplos en los que sí les compense vender el año que viene ya que en 2015 se rebajarán los tipos del IRPF a las rentas del ahorro. La reforma bajará en 2015 el tipo del IRPF a las plusvalías de hasta 6.000 euros al 20%, a las de entre 6.000 y 50.000 euros, al 22%, y a las superiores, al 24%.

En todo caso, quedarán exentos de tributar aquellos que vendan su vivienda habitual y lo reinviertan en otra, así como los contribuyentes mayores de 65 años que destinen el beneficio obtenido en una renta vitalicia en un plazo de seis meses con un límite de 240.000 euros.

Trabajadores en el extranjero

Para aquellas empresas que operan en el exterior, los rendimientos percibidos por trabajos en el extranjero de empleados desplazados por sus compañías pueden quedar exentos de tributación con un límite máximo de 60.100 euros al año.

Cuotas y donaciones

Los técnicos sugieren a los contribuyentes que aprovechen estos últimos días del año para pagar cuotas sindicales, de colegios profesionales (con un límite de 500 euros estas últimas), o de defensa jurídica contra el empleador, ya que podrán reducir los rendimientos hasta 300 euros. Para las deducciones a oenegés, fundaciones o asociaciones declaradas de utilidad pública, el contribuyente podrá desgravarse entre un 25% y un 10% de sus aportaciones estando exentas aquellas ganancias patrimoniales si donan bienes.

En cuanto a las cuotas de afiliación y aportaciones a partidos políticos, reducen la base imponible hasta un máximo de 600 euros al año, lo que supone un ahorro medio de la factura fiscal, calcula Gestha, de 157 euros, que varía en función de la renta, la transmisión así como la comunidad autónoma del contribuyente.