Salarios menguantes, cotizaciones sociales disparadas
La recesión está forzando un ajuste salarial sin precedentes en los últimos años en España - juan carlos soler

Salarios menguantes, cotizaciones sociales disparadas

España soporta una de las fiscalidades sobre el empleo más altas del mundo, pero los sueldos son un 16,6% más bajos que en Europa

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Al mismo nivel salarial que Chipre, no muy lejos de Eslovenia pero a años luz de Alemania, Reino Unido o Francia. Los salarios en España son un 16,6% inferiores a los que de media se cobra en los 27 países de la UE, con el agravante de que desde 2008 los sueldos han perdido un 2,3% de poder adquisitivo. Los salarios menguan en nuestro país, pero las cotizaciones que pagan las empresas españolas son las sextas más altas del mundo.

Esta semana el FMI volvía a su histórico discurso para pedir nuevos recortes de sueldos y rebaja de cuotas en España como vía para crear empleo. Una vuelta de tuerca a la reciente reforma laboral en forma de más flexibilidad y despido más barato. Un mantra repetido dentro y fuera de España como fórmula de ajuste para reducir el paro.

Pero... ¿qué gana un trabajador español? ¿Y si se compara con nuestros vecinos europeos? ¿Qué repercusión ha tenido la crisis en los sueldos? ¿Cómo influyen altas cotizaciones sociales en la creación de empleo? El salario medio ordinario bruto en los 27 países de la UE es de 1.936 euros mensuales, por lo que la remuneración media española es un 16,6% más baja (1.615 euros/mes). Lejos de países como Suecia (2.382 euros), Reino Unido (2.321 euros), Francia (2.130), Austria (2.056), Italia (1.898) o Chipre (1.657 euros), según un informe elaborado por Adecco con datos de 2010, últimos que facilita Eurostat sobre el conjunto de Europa.

La brecha salarial entre España y Reino Unido es de 706 euros mensuales, lo que significa que el sueldo español es un 30,4% más bajo que el británico. La comparación es menos desfavorable cuando se efectúa con respecto a Francia o Italia. En el caso galo,la diferencia salarial con España es de 515 euros al mes (24,2% menos) mientras que con Italia es de 283 euros mensuales menos (14,9%). La mayor desventaja es con Noruega y Dinamarca, donde el salario medio ronda los 3.600 euros mensuales (más del doble que en España). Además, el salario medio español es al menos un 34% inferior que las remuneraciones de Luxemburgo, Irlanda, Bélgica, Finlandia y Holanda. Y si la comparación se realiza con Alemania, la diferencia es de 806 euros mensuales (un 33,2% mayor que la remuneración en nuestro país).

Las estadísticas reflejan que la recesión está forzando un ajuste salarial sin precedentes en los últimos años en España, favorecido por la reforma laboral y el pacto salarial firmado por empresarios y sindicatos hasta 2014. Los sueldos pactados en convenio menguan en un escenario en el que los precios, hasta este año, han escalado hasta cotas que no han permitido mantener el poder adquisitivo de los trabajadores.

El salario medio en 2012 en España fue de 1.639 euros al mes. Este nivel supuso una mejora del 0,5% en relación al mismo dato de 2011. Sin embargo, el aumento de los precios al consumo superó el avance del salario medio. En 2012 la pérdida de poder adquisitivo de los sueldos fue de un 1,9%; desde 2008, un 2,3%.

Pero mientras las administraciones recomiendan a las empresas que rebajen el sueldo a sus trabajadores, no hacen lo mismo con las cotizaciones sociales, los impuestos sobre el empleo. Un empresario medio en España tiene que pagar unos 7.700 euros extra sobre un salario de 23.000 euros (un 33,47% del salario bruto) en distintos costes laborales como la Seguridad Social. Estas cifras sitúan a nuestro país en el sexto puesto del mundo con mayores cargas laborales para los empresarios por trabajador, por encima de la media europea, situada en 6.200 euros, según un informe elaborado por la firma de servicios profesionales Uhy Fay & Co.

«En España existe la gran paradoja de tener salarios netos bajos, pero brutos altos. La Administración pide al empresario que baje los sueldos, pero no reduce el porcentaje que percibe (un tercio del salario), por lo tanto reducen la renta disponible y la capacidad de contratar», dice Francisco Aranda, presidente de Asuntos Laborales de CEIM-CEOE.

Añade que «la ventaja del modelo económico de un país desarrollado como el nuestro no puede ser el precio. Tenemos un ejemplo en China, cuya economía compite en precio y empieza a dar síntomas de enfriamiento. Nuestro valor añadido tiene que ser la calidad y la innovación en los procesos, lo que genera productos y servicios de alto valor percibido, que solo puede ser generado por capital humano, con buena formación, que no se retribuye en mínimos».