Las aseguradoras reclaman un puesto en el consejo de administración del banco malo

AXA espera a que el Gobierno le haga una petición oficial para ampliar su inversión de 10 millones de euros en la Sareb

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Las aseguradoras españolas vienen defendiendo su esfuerzo por resolver una crisis financiera de la que no se sienten responsables. Por ejemplo, financiando la constitución del banco malo. Cinco compañías nacionales y extranjeras —Mapfre, Mutua Madrileña, Catalana Occidente, AXA y Pelayo— han aportado unos 100 millones de euros a la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Ordenada Bancaria (Sareb). Ahora reclaman que se les conceda un puesto conjunto en el consejo de administración de la sociedad presidida por Belén Romana y compuesto por ahora por 15 miembros.

«La participación del sector asegurador debe encontrar su representación en el consejo de la Sareb y hemos pedido que se nos otorgue un puesto en el mismo», ha informado este lunes el consejero delegado de AXA en España, Jean-Paul Rignault, durante un acto organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

El francés ha explicado en todo caso que para acceder al órgano de máxima representación del banco malo es necesario acumular al menos el 5% del capital de la sociedad. Hasta la fecha, las aseguradoras controlan únicamente el 2,3%.

AXA, que se convirtió en octubre en la primera compañía extranjera en anunciar su participación en la Sareb, con 10 millones de euros, no descarta aumentar su inversión en la ampliación de capital que el vehículo llevará a cabo antes del próximo 28 de febrero para absorber los 15.000 millones en activos problemáticos ligados al ladrillo de BMN, Liberbank, Banco Ceiss y Caja 3. En cualquier caso, Rignault condiciona esa participación de AXA a que el Ministerio de Economía haga una petición oficial.

«Estudiaremos una ampliación de nuestra participación, pero debe haber una petición formal, y a día de hoy no la hay», ha dicho, quien recordó que su decisión de entrar en el capital de la Sareb «no fue financiera sino de total compromiso, responsabilidad y solidaridad con la economía española y con la consolidación del sistema financiero español». En este sentido, Rignault ha asegurado que entonces, en octubre, ni se conocían las condiciones y detalles del banco malo y se dio un margen muy corto de tiempo para decidir la inversión. «Había que decir sí o no», ha desvelado.

Guerra de precios en autos «insostenible»

De esta forma, esta será una de las primeras decisiones que deberá tomar Jean-Paul Rignault desde que accediese al cargo de consejero delegado de AXA España el pasado 1 de enero, en sustitución de Javier de Agustín. El francés ha explicado que otro de sus objetivos es reforzar su red comercial en propiedad con la creación de 500 nuevos puestos de trabajo y «conseguir un equilibrio mejor entre los diferentes ramos» en los que opera el grupo, ahora mismo fuertemente apalancado en el de autos. En concreto, los seguros de automóvil representan el 57,5% de las primas del grupo en no vida y el 44% del total de ingresos.

Además, Rignault ha adevertido al sector de que mantener la actual guerra de precios en ese segmento puede dañar seriamente la rentabilidad de la compañías de seguros. «Ya hemos respondido a la necesaria baja de precios en los seguros de coches, pero esa bajada tiene consecuencias sobre la rentabilidad y no hay mucho más margen para seguir haciendo bajadas generalizadas», ha dicho, alertando de que esa política de precios «es insostenible en el futuro».