El banco malo rechaza la entrada en su capital de tres «fondos buitre»
La presidenta de la Sareb, Belén Romana - efe

El banco malo rechaza la entrada en su capital de tres «fondos buitre»

La Sareb y la troika considera «inasumibles» las exigencias de Cerberus, Fortress y Centerbridge a cambio de su participación

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El banco malo no está dispuesto a malvenderse. La dirección de la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), que aglutina los activos problemáticos ligados al negocio del ladrillo de bancos y cajas con ayudas públicas, ha rechazado la entrada en su capital de los fondos Cerberus, Fortress y Centerbridge al considerar que las condiciones que imponían para financiar el vehículo son «inasumibles» y «totalmente inaceptables», según explican fuente conocedoras de esas negociaciones entre la Sareb y los fondos.

En concreto, esas tres compañías norteamericanas, conocidas como «fondos buitre» porque acostumbran a realizar inversiones y compras de negocios a la deriva a precio de derribo, reclamaban ciertos beneficios, como un derecho preferente de acceso a los servicios de la Sareb respecto a otros inversores y descuentos sobre los inmuebles y créditos que la sociedad tiene disponibles para la venta. El banco malo ha dicho que no al considerar que supondría concederles un privilegio respecto al resto de los inversores, incluidos los actuales accionistas de la Sareb.

La intención de Cerberus, Fortress y Centerbridge era acudir a la ampliación de capital por unos 1.200 millones que realizará la Sareb antes del 28 de febrero para absorber los 15.000 millones de euros en inmuebles adjudicados y créditos tóxicos de Banco Ceiss, BMN, Liberbank y Caja 3, las otras cuatro entidades —junto a Bankia, Catalunya Banc, Novagalicia Banco y Banco de Valencia— que recibirán ayudas públicas del fondo de rescate europeo.

La dirección del Sareb, apoyada en su decisión por la troika —Comisión Europea, Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI)—, considera que la actual proporción de capital extranjeros en la sociedad «es adecuada» y que tanto sus primeros socios internacionales —Deustche Bank, Barclays y AXA— como los nacionales ya le han manifestado su intención de aumentar su participación suscribiendo una parte de esa segunda ampliación.

El banco malo echó a andar el pasado 28 de noviembre y diseñó una estructura de fondos propios por 5.000 millones de euros, el 25% en capital y el 75% en deuda surbordinada. El 13 de diciembre el FROB aportó 397 millones y la gran banca —Santander, CaixaBank, Sabadell, Popular y Kutxabank— otros 430 para su capitalización. Esas cinco entidades, más otras compañías (Ibercaja, Cajamar, Bankinter, Mapfre, Mutua Madrileña, CECA, Deutsche Bank, AXA, Pelayo, Unicaja, Banca March, Barclays y Catalana Occidente) suscribieron posteriormente deuda hasta 3.800 millones. Este mes la Sareb emitirá otros 1.200 millones para cerrar su capitalización.

Este mismo viernes, el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Competencia, Joaquín Almunia, ha considerado que la Sareb, que tendrá una vida de 15 años y prevé no dar pérdidas en ninguno de esos ejercicios, «está bien diseñada», a pesar de que sus responsables preparan un plan de negocio diferente al que elaboró el Gobierno. «Hay que esperar que empiece a ingresar dinero y ofrecer buenos resultados cuanto antes; si se gestiona como nos gustaría es una fórmula muy eficaz», ha dicho Almunia.