Ferrer, en el punto de mira
Ferrer, ayer durante los entrenamientos en Sevilla - j. m. serrano
COPA DAVIS

Ferrer, en el punto de mira

Argentina espera una derrota del alicantino, que en la Davis nunca ha perdido sobre tierra

E. YUNTA
SEVILLA Actualizado:

A la pista de La Cartuja se llega con abrigo y polar mientras se sortean los obstáculos, un microclima instalado en la mágica isla sevillana. Todavía apurando la organización para presentar la mejor cara a partir de mañana, España y Argentina suben el nivel de exigencia, tan intensas las sesiones que parecen el fin de los días. Por la tarde, en el escenario de la final, David Ferrer y Rafa Nadal se aprietan como nunca, una batalla tremenda en cada intercambio, silencio y rostros serios porque se han acabado las bromas. Es la final de la Copa Davis, España-Argentina, quinta ensaladera a la vista para el equipo del siglo XXI.

Sucede mientras los argentinos descansan en la sobremesa de un bar-restaurante resolutivo en pleno estadio, menú competitivo para los tiempos que corren. Al fondo, alejados, comparten tertulia Juan Mónaco, Juan Ignacio Chela, Juan Martín del Potro y algún técnico, convencidos en todos los discursos de que pueden. No come con ellos David Nalbandian, que no mezcla demasiado con Del Potro desde que en 2008 se enredaron en la final de Mar del Plata por la designación de la sede y porque a Nalbandian no le gustó nada que su compañero se exprimiera la semana antes en el Masters de Shanghái. Los protagonistas rechazan la teoría y dicen que se llevan bien, que no hay problemas y está todo olvidado, pero básicamente les une la bandera. Por la albiceleste lo que sea.

En la sala de prensa, igualmente gélida y todavía despoblada, golean los argentinos a dos días de la batalla, esperanzados con un cartujazo porque creen que la historia les debe una. «Hay que jugar», replican contra el favoritismo español, y de inmediato argumentan las posibilidades del equipo. La clave, sin que sea una reflexión de genio, está en el punto de Juan Martín del Potro contra David Ferrer en el primer día y ganar sí o sí el dobles, que salvo sorpresa lo compondrán Nalbandian y Schwank (Mónaco debutaría contra Nadal). He aquí la estrategia de Argentina, claramente marcada porque asumen que superar al dos del mundo en tierra es casi misión imposible. Ferrer es el objetivo, pero el alicantino asusta cuando defiende su bandera, pletórico en un año sensacional que le ha consagrado entre los grandes. «Es un tenista complicadísimo», resume Tito Vázquez, capitán albiceleste. «Ganarle los puntos será igual de difícil. Es sumamente duro», añade. Ferrer jamás ha perdido en la Davis sobre tierra (11-0, 16-4 en total). Es un objetivo con barreras.