Cesc Fábregas (Arsenal), Gourcuff (Olympique de Lyon) y Raúl (Schalke 04) - ABC
LIGA DE CAMPEONES

Arsenal-Barça, Lyon-Real Madrid y Valencia-Schalke, en octavos de final

Los blancos tendrán la oportunidad de «vengarse» de su último verdugo, los azulgrana se verán con un rival que querían evitar y Raúl volverá a España

MADRID Actualizado:

Algunos de sus jugadores lo habían pedido y parece que los bombos les escucharon. El Real Madrid tendrá la oportunidad de «vengarse» de su último verdugo en la Liga de Campeones, el Olympique de Lyon francés. Los blancos visitarán tierras galas en su primera parada hacia la final de Wembley. Habrá que ver si este año, bajo el mando de Mourinho, también pierden el tren. Resulta curioso que el conjunto francés, en los seis enfrentamientos que ha tenido con el Real Madrid, nunca ha perdido. Tres de los partidos acabaron con victoria gala y el resto en empate. El Barcelona fue el conjunto español al que peor trató el sorteo. El equipo de Pep guardiola tendrá que medirse en la primera eliminatoria de la «Champions» con uno de los dos rivales que quería evitar a toda costa. Una vez esquivado el Inter de Milán, conjunto que eliminó a los azulgrana en las semifinales de la temporada pasada, el Arsenal de Cesc Fábregas será el equipo que intente la hazaña de apear a los catalanes de la máxima competición continental. El Valencia, único representante español que jugará la ida en casa y la vuelta fuera al acabar como segundo clasificado de su grupo, fue el primero de los nuestros en salir y tendrá que jugar con el Schalke 04 alemán. La suerte ha querido que un estadio de la Liga vuelva a disfrutar del delantero con mejores números de la Liga de Campeones: Raúl González Blanco. Otro de los partidos destacados será el que protagonicen Inter de Milán y Bayern de Múnich, en una reedición de la última final de la Liga de Campeones que tuvo lugar en el madrileño Santiago Bernabéu y que se acabaron apuntando los italianos después de muchas décadas de sequía. Como anécdota del sorteo celebrado en Nyon quedará la ausencia del mítico Bobby Charlton, uno de los encargados de sacar las bolas de los bombos, pero que no pudo volar hasta Suiza a causa del mal tiempo.