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Euro 2016: Ucrania-España

España, nostalgia de Kiev

La selección cierra la fase de grupos en el estadio en el que logró la Eurocopa de 2012

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El propio Vicente del Bosque admite que en Kiev, en aquel verano de 2012, España firmó el mejor partido del periodo de alegrías. Más allá del resultado, incuestionable el 4-0 ante Italia en la final, destacaron las formas de ese equipo memorable, toque y toque hasta el éxtasis del gol. Fueron cuatro y acabó el repaso con una fiesta mayúscula, la segunda Eurocopa consecutiva para un país que se evadía de sus problemas con la pelota. Hoy, sin nada en juego porque ya está sellado el billete para Francia, la selección vuelve a ese escenario en un partido incómodo.

«En Kiev jugamos el mejor partido desde que soy seleccionador. Siempre hemos querido ir avanzando y dando pasos adelante para hacer un buen equipo», reconoció Del Bosque ayer desde las entrañas del Olímpico de la capital ucraniana. Ahora que se debate tanto sobre el tirón de la selección, algo destensado el público tras el chasco del Mundial y poco motivado con la larga fase de clasificación, va bien rememorar esos momentos de alegría. «Hay que recordar que seguimos siendo los campeones. Está bien repetirlo para que ese mensaje de optimismo cale entre la gente», añade el técnico.

Aquella tarde del 1 de julio de 2012, España bordó el fútbol. «Allí conseguimos la segunda Eurocopa, esa final ante Italia son recuerdos espectaculares. Para todos, volver a un lugar donde conseguiste éxitos es muy gratificante. Intentaremos disfrutar de un partido con los deberes hechos», explica Santi Cazorla, un fijo de este colectivo que tanto ha conseguido. David Silva y Jordi Alba dieron ventaja al combinado nacional antes del descanso y Fernando Torres y Juan Mata redondearon la hazaña. «Kiev me trae recuerdos fantásticos. Conseguimos un triplete histórico ante una selección como Italia. Ese 4-0 es difícil de olvidar. A nivel personal, marcar nada más salir el cuarto gol es inolvidable. Nos sentimos muy a gusto en este estadio», añade Mata. «El hotel es el mismo que en la Eurocopa, sólo hemos cambiado de vestuario, pero las sensaciones son muy buenas. Fue un día muy grande en la historia de nuestro país», concluye. San José, que entonces no estaba en la dinámica de la selección, también se acuerda de ese recital. «Yo estaba en Bilbao con unos amigos viendo la final. El recuerdo que tengo es el de vibrar con estos jugadores, que hicieron un magnífico partido». Nostalgia de esos tiempos tan felices.

Día para los cambios

España, en este camino hacia la regeneración, busca esa sombra, pero el grueso se mantiene. De todos modos, nada de lo que suceda hoy tendrá que ver con aquello, pues se trata de un pulso en el que el conjunto de Del Bosque no se juega más que el orgullo y a Ucrania le va la vida para estar en la fase final de Francia. «Venimos en una situación ideal. No hace tantos partidos atrás teníamos como objetivo venir con la tranquilidad de estar clasificados, pero eso no quita que disputemos el partido con todo el coraje del mundo. Ucrania tiene toda la motivación porque puede clasificarse», razona el entrenador salmantino.

Dadas las circunstancias, habrá cambios y minutos para los que no estuvieron el pasado viernes en Las Gaunas. Una defensa totalmente nueva para De Gea, que seguramente será titular, un centro del campo para mezclar la magia de Thiago e Isco y un ataque con una referencia clara. Por números y por méritos, Paco Alcácer se ha ganado ser el «9» de España.