Miguel Cardenal, presidente del Consejo Superior de Deportes
Miguel Cardenal, presidente del Consejo Superior de Deportes - José Ramón Ladra
Fútbol

Cardenal pide «autocrítica» al Barcelona y la Generalitat

El presidente del CSD insta al club y a las instituciones catalanas a reflexionar por la exhibición de esteladas

Actualizado:

El presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Miguel Cardenal, ha invitado al presidente de la Generalitat, Artur Mas, y al Barcelona a hacer "autocrítica" después de la apertura de un expediente al club azulgrana por la UEFA por la masiva exhibición de banderas esteladas en la final de la Liga de Campeones.

"Invito a una reflexión. Cuando desde el ámbito internacional recuerdan lo obvio, elemental y básico, el respeto al deporte, la condena de su instrumentalización, la Generalitat y los responsables del club deberían ser capaces de demostrar al menos una mínima capacidad autocrítica", dijo en París, donde este jueves almuerza con su homólogo francés, Thierry Braillard.

Para Miguel Cardenal es importante ser "honesto, sincero y no desfigurar la realidad". "Todos debemos apoyar que el deporte no se instrumentalice. Aquí sólo se está hablando de eso, de que el deporte no es el espacio para reivindicaciones políticas. Usar el deporte políticamente no es precisamente una característica de los sistemas políticos de libertad", comentó.

A su juicio, cada defensa de los mensajes políticos que se lanzaron en la final de la Liga de Campeones en Berlín por los dirigentes del FC Barcelona, o los que aspiran a serlo, "degrada internacionalmente la imagen de ese club".

"De la misma forma que perjudica la opinión sobre la calidad democrática de las instituciones públicas que lo justifican, como la Generalitat. Subrayando el compromiso inequívoco de nuestro país con los valores de la Carta Olímpica no ataco a nadie, cumplo mi deber", manifestó.

Para el presidente del CSD, "perder" la referencia para plantearse la existencia de "errores propios" para un responsable público es "muy preocupante". "Acudir al tópico ' es culpa del Gobierno de España' ante una sanción de una Federación Internacional, más allá de ser algo cómico, debería servir para la reflexión sobre la tragedia que encierran tantos planteamientos actuales del Gobierno de Catalunya", denunció.

Estos están asentados, según él, sobre ese "prejuicio que se ha convertido en una máxima a la que ya no sólo no se supedita a la verdad, sino, como se ejemplifica paradigmáticamente en este caso, tampoco se supedita a la perplejidad de la comunidad internacional ni el más elemental sentido del ridículo".