Marc Gasol, durante la final de la NBA en la que Toronto Raptors se hizo con su primer anillo - Vídeo: Pau Gasol valora el anillo conseguido por su hermano Marc
NBA Finals 2019

Los Raptors coronan a Marc Gasol e Ibaka como campeones de la NBA

Sufrido triunfo de los canadienses, beneficiados por la lesión de Klay Thompson en el tercer cuarto, que llevan el anillo a Canadá por primera vez en la historia

Actualizado:

A la segunda oportunidad, de nuevo en casa de de su rival, Toronto Raptors no falló. Logró la victoria que le faltaba para coronarse campeón de la NBA por primera vez en su historia y colocó, de paso, el anillo en el dedo Ibaka y de Marc Gasol, que diez años después que su hermano Pau alcanza también el cielo del baloncesto mundial. El choque, muy igualado, se decantó del lado visitante por la lesión de Klay Thompson en el tercer cuarto, que supuso un mazazo para el campeón, mermadísimo sin Durant y sin su alero estrella (110-114).

Era el último partido de los Warriors en el Oracle Arena. Su hogar. El lugar donde han vivido sus años más felices como franquicia. La casa de un equipo de leyenda que ha marcado una época. La construcción de un nuevo pabellón al otro lado de la bahía obligaba a despedir la temporada a lo grande sobre ese parqué que les había visto ganar tres anillos en los últimos cinco años. Cancha de leyenda que no pudo ser anoche talismán para Golden State.

Al igual que en los dos anteriores partidos de la final disputados allí, los Raptors volvieron a salir victoriosos. El final del quinto partido marcó el inicio del sexto y lo protagonizó el jugador que había quedado señalado hace unos días. Kyle Lowry que falló el tiro decisivo, el que habría coronado ya a los canadienses tres días atrás, trató de sacudirse aquella losa con desparpajo y valentía y terminó anotando los primeros 11 puntos de su equipo. Cuatro canastas que pusieron por delante a Toronto (2-11, min. 3) y que sirvieron para serenar los ánimos en sus compañeros.

No estaba Durant en la cancha, recién operado de su lesión en el tendón de Aquiles, pero su figura impregnaba el ambiente. El «Do it for Kevin (hacerlo por Kevin)» estaba presente en las gradas y hasta en el videomarcador. Leit motiv de los Warriors más allá del anillo. En él se apoyaron para sellar los nueve puntos de distancia que llegaron a tener los Raptors (8-17). Parcial favorable que coincidió con la entrada en pista de Cousins y la salida de Lowry (15 puntos en el primer periodo).

Como si fueran vasos comunicantes, la irrupción de uno y la ausencia del otro provocó un cortocircuito en el partido que llevó a Golden State a comandar por primera vez el marcador (27-26, min. 10). Liderato fugaz, porque Nurse reaccionó devolviendo a su mejor hombre a la pista para equilibrar de nuevo el choque y mantenerse por delante al final del primer cuarto (32-33).

La intensidad se elevó más en el segundo cuarto, con Klay Thompson asumiendo el mando ofensivo de su equipo (18 puntos al descanso). El alero y Draymond Green -el faro durante todos los playoffs- evitaron que los Raptors dieran un estirón definitivo. Porque en cada canasta canadiense había respuesta de Golden State, que llegó al descanso con el choque equilibrado a pesar de que Lowry seguía entonadísimo (57-60).

Ni Kawhi ni Curry habían aparecido en toda la primera mitad. Ambos, con nueve puntos, despertaron de su letargo tras el paso por los vestuarios. En sus brazos discurrió el partido en estos primeros minutos de la reanudación en los que Toronto fue casi siempre por delante, aunque incapaz de romper el choque de manera definitiva.

El que no terminaba de encontrar el punto al partido fue Marc, gris en ataque y correcto en defensa. Un encuentro que no recordaría el mediano de los Gasol si no fuera por el premio final. Todo lo contrario que Ibaka, fundamental en los minutos que tuvo. Incontenible cerca de la pintura, justo donde menos se juega en esta nueva NBA.

Lesión de Klay Thompson

Estaba el partido intenso y de ida y vuelta. Los Warriors, ya por delante, amenazaban con romper el choque cuando la algarabía del Oracle Center se tornó en silencio. Un mal aterrizaje de Klay Thompson -el mejor de largo hasta ese momento- le dejó tumbado y dolorido sobre la pista. Su rodilla izquierda no respondía. Otra lesión que ponía el anillo un poco más lejos.

Camino del vestuario, Klay decidió que era mejor volver y lanzar los libres (85-80, min. 34), aunque tras la heroicidad celebrada por la grada tuvo que volver para revisar la articulación lejos de las cámaras. No volvería a jugar. Con Curry solo ante el peligro, apareció Iguodala al rescate. El veterano, protagonista en tantas finales, volvió a ser un salvavidas para los Warriors, autor de 20 puntos al final del tercer cuarto (88-86)

La lesión de Thompson supuso un golpe moral para los Warriors, que empezaron a ver el partido cuesta arriba. Todo lo contrario que su rival, que a medida que se acercaba en el electrónico creía más y más en la victoria. Veía el anillo más cerca (91-91, min. 39).

Fue Van Vleet, otro de los secundarios de oro de este equipo, el que más creyó en el título. Sus triples desmontaron a Golden State. Anotó tres consecutivos -12 de sus 22 puntos en el último cuarto- y se consagró como el héroe de los Raptors. Símbolo de un triunfo coral que ha repartido protagonismo a lo largo de toda la serie.

El parcial de los Raptors de 9-1 puso contra las cuerdas al campeón, que tardó casi tres minutos en volver a anotar (108-101, min. 40). Quedaban dos minutos en los que Golden State sacó su orgullo a relucir. Tanto, que llegó a disponer de posesión y nueve segundos en el reloj con un punto abajo (110-111). Curry tuvo en sus manos la posibilidad de forzar el séptimo partido, pero el anillo, el título y la gloria eran ya de los Raptors, campeones de la NBA por primera vez en su historia. El anillo más español, que corona a Marc Gasol e Ibaka, con Sergio Scariolo -seleccionador nacional- como testigo de lujo en el banquillo canadiense.