NBA Finals 2019

El apellido Gasol ya es historia de la NBA

El pívot, que durante años fue presa del exceso de peso, aprendió a comer bien tras una lesión que casi arruina su carrera

Marc Gasol: «Estoy emocionado»

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Cuando aterrizó en Estados Unidos para acompañar a su hermano en la aventura de la NBA, Marc Gasol no imaginaba que terminaría siguiendo los pasos de Pau hasta lo más alto de la liga estadounidense. Aquel chaval gordito, apodado «Big Marc» por su querencia por la comida rápida, fue evolucionando poco a poco hasta convertirse en uno de los jugadores más deseados en el campeonato. Integrante del campeón en este 2019.

Poco o nada queda del orondo jugador que abrumaba en el instituto de Memphis o en su paso por la ACB. Con Joan Montes, en el Barcelona, comenzó su cambio físico tras una lesión que casi le deja sin carrera, aunque fue Svetislav Pesic, uno de sus padres deportivos, el que impulsó de verdad la transformación de su figura y le hizo creer en sí mismo. En Girona nació el Marc profesional. Empezó a cuidar su dieta y a entrenar como un jugador de elite, ganando soltura y mejorando en sus movimientos en la pista.

Tras su salto a la NBA, el español mantuvo esa línea. Haciéndola incluso más radical. El catalán abandonó los azúcares, los refrescos, las grasas procesadas y la carne para hacerse «flexitariano», una versión amable de la dieta vegetariana que permite, de vez en cuando, comer huevos y pescado.

Con la pérdida de peso ganó agilidad física y mental. Comenzó a entender mejor el juego y a explorar nuevas área. A convertirse en un pívot total, mucho más adaptado a los nuevos tiempos. Así empezó a llamar la atención de los grandes equipos de la NBA, aunque su amor por Memphis frenó su salida con la renovación en 2015. Sacrificó dinero por quedarse en casa, convencido de que podría llevar lejos a los Grizzlies, como había hecho en 2013, cuando cayeron en la final de Conferencia ante los Spurs.

El paso de los años y el desgaste dentro de la franquicia, llevaron al español a pedir su salida. Traspaso que cristalizó de la mejor manera tras el All Star con su marcha a los Raptors. Al fin un equipo ganador. Un lugar donde luchar por todo. No tardó Marc en ponerse al servicio del colectivo, su principal misión en cada uno de los vestuarios por donde ha pasado.

Dejó a un lado los números y se afanó por encontrar el mejor sitio para ayudar al resto de sus compañeros. Bajó sus promedios, lejos de los focos, pero mejoró a los Raptors, candidatos al título desde que aterrizó en Toronto. Su rotación con Ibaka, impulsada por Scariolo que contó con ambos en los Juegos de Londres, resultó definitiva para los Warriors, incapaces de frenar a los dos jugadores de la selección.

El anillo corona a otro Gasol y sitúa a Marc a la altura de su hermano Pau. Campeones ambos de la NBA. Un honor merecido para un jugador total, capaz de reinventarse por amor al equipo. Premio a la constancia y al sacrificio. Anillo que ya es historia del deporte español.