Bryant decide en su peor noche
Kobe celebra el triple que le dio la victoria a los Lakers - reuters
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Bryant decide en su peor noche

El alero, que llevaba una horrible serie de 2 de 20 en tiros de campo, anotó el triple decisivo que le dio el triunfo a los Lakers

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Hay días en los que uno no está entonado. Partidos en los que, por lo que sea, a uno no le salen bien las cosas. Los hay regulares, con porcentajes discretos y murmullos en la grada. Y luego están los partidos singulares, por lo bueno o lo malo. Partidos que no se repiten nunca, como el que protagonizó ayer Kobe Bryant, en una de sus peores noches como profesional.

El alero de los Lakers falló sus primeros quince lanzamientos a canasta. Tiros de todos los colores. De cerca y de lejos. Fáciles y difíciles. En carrera, parado. Nada le entraba. Eran Pau Gasol (21 puntos y 11 rebotes) y Andrew Bynum los que mantenían a los Lakers en el partido ante unos Hornets que, tras la derrota de ayer, se convierten en el primer equipo del Oeste que dice oficialmente adiós a los playoffs.

Hubo que esperar al último cuarto para ver la primera canasta de Bryant. Era el minuto 41 cuando el alero recibió el balón de manos de Pau Gasol y su lanzamiento besó el aro. Toda la rabia contenida hasta el momento estalló con su grito hacia el cielo del Staples Center. Pero el trabajo no había hecho más que comenzar, ya que para entonces los Lakers perdían por ocho puntos (67-75) y apenas restaban siete minutos en el electrónico.

En la siguiente jugada, Bryant logró un 2+1 y el público estalló en gritos de “MVP”. Para entonces, Kobe ya había recuperado la confianza de siempre. La racha había cambiado. Entre Bynum y él consiguieron reducir la diferencia al mínimo y fue entonces cuando se hizo el silencio.

Con veinte segundos en el marcador y dos puntos abajo (83-85) Bryant pidió la pelota. Botó y botó. Sabía que ese balón tenía que ser suyo y de nadie más. Miró el reloj, apuró la posesión y se cuadró en el triple. Le dio igual la defensa. Le daba igual el lugar. Simplemente se levantó y lanzó. “Sabía que iba a entrar”, afirmó después del partido. El triple sentenció a los Hornets, que fallaron su intento final en manos de Jarrett Jack. Era la noche de Bryant. Su peor noche, que se convirtió en una de las mejores.