Nate Davis: el hombre que le metió 55 puntos al Real Madrid
baloncesto

Nate Davis: el hombre que le metió 55 puntos al Real Madrid

Revolucionó el baloncesto español con un promedio de 30 puntos por partido, pero la muerte de su mujer lo obligó a dejar las canchas

laura marta
Actualizado:

Se fue sin hacer ruido por la puerta de atrás sin que nadie lo oyera, pero regresa a España por la más grande. Nadie aquí ha olvidado a Nate Davis, al menos, los aficionados que se dejaron maravillar por un desconocido de otro planeta que transformó el baloncesto en espectáculo a finales de los 70 y comienzos de los 80. «No había imágenes de la NBA así que el Askatuak, en San Sebastián, me fichó sin saber nada de mí. En el primer partido cogí el balón y metí una canasta desde el centro del campo. Y ya», cuenta con una sonrisa y un español rescatado después de treinta años.

Su vida, que se alarga hasta unos 60 muy bien cumplidos, tuvo sus momentos brillantes en San Sebastián, Valladolid o Ferrol, con mates estratosféricos y saltos hacia el cielo del baloncesto español cuando era ilegal jugar por encima de la canasta y hacer alley-oops. «Era el Michael Jordan cuando no existía Michael Jordan», cuentan de él, pero se acabó pronto. Con 31 años, una lesión en el hombro le impidió continuar regalando magia en las canchas y la muerte de su mujer Annie lo convirtió en un fantasma. Simplemente se esfumó. «En el mismo año murió mi madre de repente, a quien estaba muy unido. Después mi abuela y luego Annie. Me hundí y tuve que olvidarme de jugar», relata emocionado. «Annie era mi roca, pero no podía mirar al pasado sino sacar a mis hijos adelante». Había sido sheriff, y, arrinconado el balón, fue mensajero, vigilante de seguridad o lo que encontrara. «He tenido dos trabajos durante 20 años. Por la familia, mis hijos». Hasta que el equipo de Informe Robinson lo encontró, le ha devuelto a la vida pública y al estrellato que le fue negado porque el sida se llevó a su mujer y su alma.

«Nunca nos hubiéramos imaginado que estaba tan presente en la memoria de los seguidores que repiten "yo vi jugar a Nate Davis"», explica Luis Fermoso, responsable del programa de Canal+ que estrenará el capítulo de Davis el 25 de diciembre, como un cuento de Navidad. «Lo hemos llevado a los lugares donde se hizo famoso y en lugar de tener que presentarlo nos encontramos con camisetas con su nombre», continúa antes de dejar que Davis apunte que solo una lesión en la pierna le hizo cambiar el fútbol americano por el baloncesto.

«Al principio fue un poco difícil -recuerda de sus primeros días en España-, sobre todo para mi mujer porque decía que el pan aquí era muy duro y no había cosas americanas, pero después de unos meses todo estaba arreglado. Un día nos tocó jugar con el Real Madrid y todo el mundo me decía que tenía que jugar muy bien porque era un equipo muy importante. Entre bromas le dije a mi defensor que iba a ser el peor día de su vida. Anoté 55 puntos». Aunque su defensor anotó 40 puntos porque defender...«Yo les decía a mis compañeros que tenía que estar fresco para encestar. Ellos me pasaban el balón y yo metía la canasta. Tengo que agradecerles a todos su apoyo. Sin ellos no estaría aquí». «Nunca hubo ningún problema con él en la cancha. Pelota para Nate y a defender. Nosotros jugábamos para él y él jugaba para él. Era muy fácil», rememora su excompañero de equipo Antonio Martín.

Ya no lleva las muñequeras a la altura de los antebrazos para evitar que el sudor le llegue a las manos. «Era un truco para que pudiera lanzar sin problemas». Ya no salta por encima del aro. Ya no espera una llamada de la NBA que nunca llegó o no quiso que llegara. Pero Nate Davis sigue siendo el baloncesto en concepto espectáculo, el que reservó para los ojos atónitos de los españoles que recuerdan con viveza aquel tipo que también deslumbró por su calidad humana y que un día le metió 55 puntos al Real Madrid.