Atlético de Madrid

Radomir Antic: «A base de goles se silencian los pitos»

Otros jugadores como Morata tuvieron que convencer también a una afición que les cuestionó de entrada por su pasado. El entrenador serbio explica cómo se revierte esa situación

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Fotos de pequeño vestido con la camiseta del Atlético. Nuevas fotos de la niñez vestido de blanco. Familiares que confiesan que son rojiblancos hasta la médula. Ahora todo el mundo quiere arrogarse que Morata es rojiblanco, como antes decían que era madridista. ¿Y Si Morata en vez de ser de uno es de los dos, sin negar a ninguno? En su casa ha mamado las dos vertientes. Para el madrileño la clave es el entrenador que confía en él. Y tiene una posición muy clara: Simeone siempre apostó por Morata.

Radomir Antic habla en ABC: «Es una situación incómoda, pero es un motivo para crecer; Morata sabe jugar bajo presión y la afición atlética disfrutará con él»

«Superlópez», como denomina a su representante, le dijo hace varios años que el Cholo lo quería en su Atlético de Madrid porque es el delantero idóneo para su estilo de fútbol, que combina el ataque y el contragolpe. El argentino piensa que Álvaro (así le llamó siempre) es el ariete perfecto, pues funciona muy bien a la contra, con espacios, se mueve por las bandas, defiende y además marca goles. «Conmigo jugarías mucho más», le dijo Simeone hace dos años en un derbi, cuando el futbolista calentaba en la banda para entrar en el segundo tiempo cuando Zidane lo ordenara. Ahora ya es del Atlético.

A sus 26 años el muchacho vive una realidad difícil, porque el rojiblanco irredento no admite que comenzara en el Atlético y saltara después al Real Madrid. La misma dualidad sintieron Antic, Schuster, Reyes, Caminero, García Calvo, Juanfran, Filipe Luis, Adán y Pérez-Payá, quien triunfó con el gran Atlético de Juncosa, Ben Barek, Carlsson y Escudero antes de celebrar con el Real Madrid de Di Stéfano y Gento las dos primeras Copas de Europa.

«Álvaro no es dudoso»

«Es una situación incómoda para Álvaro, pero es a la vez un motivo para crecer y para devolver con goles esos pitos», destaca Radomir Antic ante ABC. El serbio sabe bien lo que es eso. Dirigió al Real Madrid desde 1990 a enero de 1992, cuando Mendoza le destituyó al final de la primera vuelta de la Liga aunque era líder del campeonato español. Jesús Gil le fichó para el Atlético en 1995 y en su primera temporada obtuvo la Liga y la Copa, un éxito histórico para el club. Permaneció hasta 1998. Regresó en las dos campañas siguientes, en circunstancias de urgencia, hasta que llegó el descenso. Sus mejores triunfos en España los consiguió con el club rojiblanco. Eso espera ahora con la nueva adquisición de la entidad.

«Pronto olvidarán los pitos»

«Morata es un gran fichaje», subraya Antic ante los rojiblancos recalcitrantes. «Es un buen delantero, ofrece profundidad, tiene gol y defiende bien. Ya verá cuando haga desmarques en diagonal y marque goles, pronto te olvidarás de las pitadas», concreta el entrenador. «Es el ariete que necesita el Atlético. Diego Costa no podía disputar un partido entero, por su lesión. Un delantero no puede salir al campo con dudas y Álvaro ofrecerá al Atlético muchos recursos, sabe leer los partidos. Yo estaba en el campo cuando le pitaron el otro día. Es un hombre que ya tiene experiencia y sabe funcionar bajo presión. Morata no es dudoso en su comportamiento».

Antic desea para el madrileño el mismo trato que recibió Schuster, que pasó del Real Madrid al Atlético en 1990 sin problema alguno, para ganar dos Copas del Rey consecutivas con los rojiblancos en el Bernabéu. La misma consideración que sintió él cuando llegó en 1995. «La afición del Atlético va a disfrutar con Álvaro», augura. «Su dedicación y su entrega están aseguradas». Y advierte una virtud necesaria: «Es un ganador». Morata comenzó con Pantic en el Campus de la Fundación Atlético de Madrid. Vuelve diecisiete años después.