Xabier Olza, Miriam Fernández, Ignacio Egea, Blanca Marsillach, Vicente del Bosque y Adela Estévez
Xabier Olza, Miriam Fernández, Ignacio Egea, Blanca Marsillach, Vicente del Bosque y Adela Estévez - ABC

Teatro para la integración

La compañía Blanca Marsillach y la Fundación Repsol echan el telón a su octavo Taller de teatro adaptado para personas con discapacidad intelectual

MadridActualizado:

El público que acude a la representación de «Los pasos, de Lope de Rueda», en el Centro Cultural Casa de Vacas, en el Retiro madrileño, participa con entusiasmo del espectáculo. Jalean, aplauden, contestan... Viven lo que está ocurriendo en el escenario. Son espectadores singulares, pertenecen a cinco asociaciones de personas con discapacidad, y asisten a la última función de la temporada del Taller de teatro adaptado para personas con discapacidad intelectual que organiza la compañía de teatro de Blanca Marsillach junto a la Fundación Repsol.

Esta última función tiene un padrino especial: el exseleccionador Vicente del Bosque, recibido con alborozo por los espectadores cuando se anuncia su nombre. «Es un placer acompañaros -dice el campeón del mundo-, y lo hago sin esfuerzo. Todos tenemos el placer y la obligación de nuestro compromiso social». Recuerda Del Bosque que él tiene un hijo con síndrome de Down de veintiocho años y cuenta que «nuestra mayor preocupación ha sido siempre su integración. Ahora trabaja y tiene muchas actividades deportivas y culturales, parecidas a esta».

Y es que la integración es el principal objetivo de este programa, que se ha celebrado por octavo año consecutivo. «Todos tenemos una discapacidad... Y no quiere decir que no podamos vivir de nuestra pasión. Nosotros queremos integrar a profesionales con discapacidad en las artes escénicas». Es el caso de Adela Estévez y Miriam Fernández, dos actrices con discapacidad que desde hace tres años forman parte del proyecto y que, junto con Xabier Olza (director además de la función), interpretan «Los pasos, de Lope de Rueda». Integran el espectáculo tres piezas breves: «La tierra de Jauja», «Pagar o no pagar» y «La Máscara».

Cerca de mil quinientas personas en seis ciudades españolas han visto el espectáculo desde que se estrenara en febrero de este año. Ignacio Egea, vicepresidente de la Fundación Repsol, recuerda que a lo largo de los ocho años de colaboración con la compañía de Blanca Marsillach han asistido a las representaciones unas diez mil personas.

Tras la representación, son los propios espectadores quienes se suben al escenario para improvisar distintas escenas de la obra junto a los actores. Carlos es un veterano, y toma el micrófono con desparpajo para convertirse en un avezado y atrevido maestro de ceremonias. El público ríe las ocurrencias de sus compañeros, en una jornada que seguramente todos recordarán de una manera especial.