Los asistentes al acto rinden homenaje a Adolfo Marsillach - Isabel Permuy

Homenaje a Adolfo Marsillach, eterno referente del teatro español

En el acto estuvieron presentes las dos hijas del dramaturgo, Cristina y Blanca, y varios actores que trabajaron con él

MadridActualizado:

Hace treinta años, Adolfo Marsillach creó la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Tres décadas después, y quince años después de su muerte, en 2002, su magisterio en este campo (y en otros frentes culturales) sigue echándose de menos en el teatro español. Por eso su hija Blanca Marsillach, que exhibe su devoción paterna donde quiera que vaya. ha aprovechado el paso por Madrid del espectáculo «Entre versos y Marsillach» -ofrecido ayer en CaixaForum, ya que se incluye dentro del programa de personas mayores de la Obra social la Caixa- para rendirle un homenaje. En él estuvieron la propia Blanca y su hermana, Cristina; su viuda, Mercedes Lezcano, y un puñado de actores que trajabaron con él o que, sin hacerlo, le tienen como referente: Carlos Hipólito, Silvia Marsó, Emilio Gutiérrez Caba, Juanjo Artero, Juan Ribó, Mar Regueras, María Fernanda D’Ocón y el director de cine Antonio Hernández. También estuvo presente el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, que tuvo que escuchar la amarga queja de Gutiérrez Caba: «Adolfo Marsillach estaría avergonzado por el país y la cultura que tenemos. Perdónanos, Adolfo, por no haberlo sabido hacer bien».

«Lo mejor de trabajar con Adolfo Marsillach era conocerle a él». Esta frase de Silvia Marsó, que protagonizó «La gran sultana», un montaje de la Compañia Nacional de Teatro Clásico dirigido por Marsillach en 1992, resume el sentir de los intervinientes en el acto. Además de los recuerdos personales -Emilio Gutiérrez Caba rememoró que él empezó en la televisión, en la serie «Fernández, punto y coma», gracias a él-, todos emplearon la palabra admiración y usaron el término referente para hablar del actor, director, autor y gestor barcelonés. «Nadie en nuestro teatro ha tenido su dimensión», concluyó Juan Ribó.

«Entre versos y Marsillach» es un espectáculo en el que Mónica Buiza ha adaptado el recital que paseó por toda España el propio Marsillach junto a Amparo Rivelles y María Jesús Valdés. La adaptación incluye la participación de diez personas mayores que, junto a Blanca Marsillach, transitan por los versos del Siglo de Oro: Quevedo, Lope de Vega, Góngora, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. «Las personas mayores deben seguir soñando, seguir reinventándose -ha dicho la actriz-, ya que la ilusión es lo único que jamás se debe perder».

Estrenado en septiembre de 2016 en Barcelona, «Entre versos y Marsillach» se ha realizado hasta ahora en siete ciudades -con mayores diferentes en cada una de ellas-, y está previsto que a lo largo de este año viaje a otras once más: Alicante, Oviedo, Burgos, Málaga, Valladolid, Cáceres, Santander, Lérida, Ciudad Real, Toledo y Mallorca.